Labor de Mencia, murmurar de noche y holgar de día.
El ingenio obvia dificultades,.
Alegría amagada, candela apagada.
Si las paredes hablaran.
Aunque tengas todo lo que desees en la tierra, nunca dejes de mirar al cielo.
El sueño quita el hambre.
La noche para pensar, el día para obrar.
Espéjate para que veas cómo eres.
Hacer una montaña de un grano de arena.
Una idea que se ha desarrollado y puesto en acción es más importante que una idea que solo existe como una idea
El que busca halla, y a veces, lo que no pensaba.
Sal derramada, quimera armada.
Ni en el agua ni en el viento, escribas tu pensamiento.
Vive con ilusión mientras estés vivo, el ágil siempre sale adelante. Vi las llamas de una mansión, pero en la puerta yacía un muerto.
El que hambre tiene, con pan sueña.
¡Lo que va de lo vivo a lo pintado!.
Primero, pensar y después, hablar.
En chica cabeza caben grandes ideas.
Puso un circo, y le crecieron los enanos.
Ahora que tenemos tiempo, cuéntame un cuento.
Quien con hambre se acuesta, con pan sueña.
Hay un tiempo para soñar y otro tiempo para actuar. Solo el sabio sabe la diferencia.
El que no mira, suspira.
Si quieres que tus sueños se hagan realidad ¡despierta!.
Con otra idea llegaron a la aldea.
Cuento y camelo, mucho hay y poco vemos.
Lo que no pensé antes de hablar, después de hablado me da que pensar.
Ojo que no ve, hombre que no cree.
Las cosas lo que parecen.
De lo que veas cree muy poco, de lo que te cuenten nada.
A las cosas ciertas encomendaos y de vanas esperanzas dejaos.
Cree lo que vieres y no lo que oyeres.
Recordar es desandar, y lo que antes se vivió, volverlo a contemplar.
Hace tiempo solía meditar durante muchos días seguidos, pero vivir un breve espacio de tiempo vale más; hace un tiempo solía ponerme de puntillas para mirar lejos, es mejor ampliar el propio horizonte subiendo a un montículo
Arte para lograr es el dulce hablar.
Ser capaz incluso de atar al diablo a una almohada.
El humo al suelo, agua en el cielo.
En libros hay ciencia ingente, pero poca en nuestra mente.
Una palabra al oído se oye de lejos.
No hace falta ver los pensamientos; basta mirar la expresión de los rostros.
Es tan bueno, que confunde las películas con la realidad.
Quien carece de talento, echa siempre el mismo cuento.
Una cosa piensa el borracho, y otra el cantinero.
Volver a inventar la rueda.
Abrojos, abren ojos.
Ojos que no pueden ver, de vidrio tienen que ser.
Si volaran los necios, no veríamos el cielo.
Nada es verdad ni mentira, todo es del color del cristal con que se mira.
Con esfuerzo y esperanza todo se alcanza.
Las palabras mueven, los ejemplos arrastran.