Una maravilla, con otra se olvida.
Si con el pensamiento se caminara, ¡cuantas horas el día contigo estara!
Paciencia y barajar.
Más que fuerza vale maña, que el ingenio nunca engaña.
Vigila tus pensamientos pues se convertirán en palabras.
Ver para creer.
Hacer castillos en el aire.
Lo que unos inventan, los otros lo aumentan.
La habilidad del artífice se conoce en su obra.
A espaldas vueltas, memorias muertas.
Ver es creer, pero sentir es estar seguro. Y cuando debemos sentir, pensamos.
El que carece de ideas, hace suyas las ajenas.
Para hilar una mentira, siempre hace falta madeja.
Ilusión es para un calvo tener en su calva algo.
La ilusión del cazador, a una mentira otra mayor.
Es más importante la creatividad que la inteligencia.
Calumnia, que algo queda.
El hambre y la suerte esquiva, son fuentes de la inventiva.
Cuando uno no vive como piensa, acaba pensando como vive.
La noche para pensar, el día para obrar.
El hambre aguza el ingenio.
Si lo de fuera se ve, lo de dentro se adivina.
Oigamos, pero no creamos hasta que lo veamos.
Lo imposible, en vano se pide.
La sugestión obra.
Lo que no pensé antes de hablar, después de hablado me da que pensar.
Si las paredes hablaran.
En tal mundo vivimos, que para lo que queda por ver, no es nada lo que vimos.
Es propio de los pensamientos profundos el parecer simples, tanto que uno cree haberlos pensado él mismo
Gente parada, malos pensamientos.
Labor de Mencia, murmurar de noche y holgar de día.
Hombre chico, pensamientos grandes.
Fingir no es mentir.
Espéjate para que veas cómo eres.
El ingenio obvia dificultades,.
Un abogado listo, te hará creer lo que nunca has visto.
A las cosas ciertas encomendaos y de vanas esperanzas dejaos.
Sumisiones anticipadas, pretensión parecen.
Tú que querías y yo que tenía ganas, sucedió lo que el diablo deseaba.
Alegría amagada, candela apagada.
Insinuación de rey, como si fuera ley.
De lo que veas cree muy poco, de lo que te cuenten nada.
Si quieres que tus sueños se hagan realidad ¡despierta!.
Un muerto abre los ojos al vivo.
Si la locura fuese dolores, en cada casa, habría voces.
Quien con hambre se acuesta, con pan sueña.
Dar palos de ciego.
¿Mirón y errarla?.
De dichos y refranes, hacemos mil planes.
Para el olvido, el ausente no es más que un muerto viviente.