Un "quizá" no dice nada.
No maldigas la oscuridad, enciende la vela.
La comprensión siempre llega más tarde.
Olla sin sal, haz cuenta que no tienes manjar.
En el cielo tiene más poder un niño que siete sacerdotes.
Al loco y al aire, darles calle.
Loco está el que cree en las lágrimas de un heredero
La experiencia del pasado, si no cae en el olvido, sirve de guía para el futuro.
Nunca creas que lo evidente es la verdad.
Cada uno con su humo.
La mucha luz deslumbra y no alumbra.
¡Largue el gallo que es de las ánimas!.
Ya has contado las hazañas de tus abuelos; cuenta ahora las tuyas, y nos reiremos.
¿Qué haces, hacedor?. Trabajar para el que duerme y está al sol.
A mucho porfiar, ¿quién se resiste?.
En los ojos del patrón, verás siempre la ambición.
A la arrogancia en el pedir, la virtud del no dar.
Cada cosa son dos cosas, cuando no son veinte cosas.
Bien haya quien a los suyos se parece.
El montañés, por defender una necedad dice tres.
No olvide su cuna quien haga fortuna.
Existe la falsificación debido a que existe algo que es real.
Es más fácil doblar el cuerpo que la voluntad.
Lo ajeno más que lo propio parece bueno.
A la cama no te irás sin saber algo más.
Neblina, del agua es madrina.
La ira es locura el tiempo que dura.
En vísperas de viajar no te pongas a jugar.
Recordar algo malo, es como llevar una carga para la mente.
¿De qué se ríe un tonto?. De ver reír a otro tonto.
Quien perdona pudiendo vengarse poco le falta para salvarse.
Abrir al hombre y dar lugar por donde le entren al melonar, sería necedad.
Hablar de la mar, y en ella no entrar.
Hablando se entiende la gente.
Buena vida, padre y madre olvida.
Maña y saber, para todo es menester.
Yo como tu y tu como yo, el diablo nos junto.
Lo que te dice el espejo no te lo dice tu hermana carnal.
Irse bestia y volver más, muchas veces lo verás.
La persona que es curiosa tiene un refrán para cada cosa.
Hacer algo de cayetano.
Quien tiene hijo en tierra ajena, muerto le llora, y vivo le espera hata que llega la triste nueva.
Escarmentar en cabeza ajena, doctrina buena.
Ríete de lo de aquí abajo y manda el mundo al carajo.
Es cosa de locos querer coger mucho sembrando poco.
Hijos criados, duelos doblados; y casados, redoblados.
El ojo es más grande que la barriga.
Aguja, sastre y dedal, os darán por medio real.
No es lo mismo llamar al Diablo, que verlo venir.
La ignorancia es muy atrevida.