Dí lo que quieres, que yo no estoy en casa.
Confesión espontánea, indulgencia plena.
Genio y figura hasta la sepultura.
Antes de criticar, mírate la cola.
El pan con ojos, el queso sin ojos, y el vino que salte a los ojos.
Una cosa son las palabras de los hombres; otra los hechos del Dios.
Buenas palabras, cantar de cigarras.
Hablar por la boca del ganso.
Dios hace lo que quiere, y el hombre, lo que puede.
Secreto entre dos lo sabe Dios, secreto entre tres, descubierto es.
Hacer de una pulga un elefante.
Pólvora y tiempo se vuelan como viento.
Entre la santa y el santo, paredes de cal y canto.
El demonio no duerme.
Un espejo no sabe ser embustero.
Amores y dolores quitan el sueño.
Antes di que digan.
Hace un frío que se hielan las palabras.
Aunque esté echado el cerrojo, duerme con un solo ojo.
En las cosas del espíritu el que no avanza, retrocede.
A quien amasa y cuece, muchas cosas le acontecen.
El amor, de necios hace discretos.
La mentira dura hasta que la verdad florece.
Obrar mucho, y hablar poco; que lo demás es de loco.
Si los tontos volaran, quince años nublado.
Las palabras y las cerezas, unas asen de otras.
Aprovechar bien la lumbre, es buena costumbre.
El uso hace al maestro.
El poder y el esplendor, embriagan más que el licor.
Agua, viento y cuchilladas, desde la cama.
Es mejor viajar lleno de esperanza que llegar.
Hijo eres, padre serás; cual hicieres, tal habrás.
Engañosa es la gracia, y vana la hermosura.
Amar y saber, todo no puede ser.
Abstente de mudar los límites de los campos, para que un terror no te arrebate. Se satisface al Dios con la voluntad del señor (responsable) que establece los límites de la tierra arable.
El hombre propone y Dios dispone.
Las palabras vuelan, los escritos se conservan.
La mujer hermosa, o loca o presuntuosa.
No digas: es imposible. Dí; no lo he hecho todavía.
La que se viste de verde, o es guapa o se lo cree.
El sentido común es, el menos común que ves.
Bien reza, quien en servir a Dios piensa.
El uso hace diestro, y la destreza maestro.
El dar y el tener, seso ha de menester.
La esperanza es lo último que se pierde.
Este mundo es un fandango, y el que no lo baila, un asno.
Amistad fuerte, llega más allá de la muerte.
Los experimentos, en casa y con gaseosa.
El muerto a la sepultura y el vivo a la travesura.
Cuando no sepas que hacer, un refrán te lo puede resolver.