Quien bebe recio, apura media azumbre en el almuerzo; y si un poco se descuida, otra media en la comida.
De refranes y cantares, tiene el pueblo mil millares.
Te va a atropellar un carrito de helados.
Tiran más tetas que carretas.
El corazón del avaro se parece al fondo del mar, ya pueden llover riquezas, no se llenará.
El burro al ratón le llamó orejón.