Afanes y refranes, herencia de segadores y gañanes.
El que le tiene miedo a los ojos, no puede comer cabeza.
Amistad veloz, arrepentimiento asegurado
No hay mayor dificultad que la poca voluntad.
Con el callar, vencerás.
Palabras claras, no necesitan explicaciones.
Lo que se come desaparece, lo que se da con el corazón nos es devuelto aumentado
El maíz que se coge en esa tierra se puede dejar pilar en el culo de una aguja de arria.
Al fraile mesurado, mírale de lejos y háblale de lado.
Duerme más que un gato con anemia.
No creas jamás que tu enemigo es débil.
En el molino hacen falta dos piedras, en la amistad dos corazones
Que nadie le diga lo que tiene que hacer a alguien que ya ha decidido cuál debe ser su destino.
Bebe leche y bebe vino y de viejo estarás como un niño.
Relámpago al oriente, agua al día siguiente.
El que da y quita, con el diablo se desquita.
El caldo, en caliente; la injuria, en frío.
Te casaste, te entera.
Nadie está más vacío que quien esta lleno de si mismo.
El agraviado, nunca desmemoriado.
Alcanza, quien no cansa.
El amor y el vino sacan al hombre de tino.
Quien lee y escribe no pide pan.
Todo necio confunde valor y precio.
A bestia comedora, piedras en la cebada.
Dale que le das; que importunando mucho, algo sacarás.
Nadie sabe lo que vale el agua hasta que falta.
La belleza y lozanía, son flores de un solo día.
Si no sabes quien eres menos vas a saber a dónde vas.
El matrimonio es como el flamboyán, empieza con flores y termina con vainas.
Dios es la medida de todas las cosas.
Pajarico que escucha el reclamo, escucha su daño.
Siembra quien habla y recoge quien calla.
¡Qué te fagorizen! (publicidad española de finales de los 60. FAGOR).
La gente discreta, no suelta la jeta.
Ojo por ojo y diente por diente.
O te aclimatas, o te aclimueres.
Matrimonio repentino, muchacho cincomesino.
Al que va a la bodega, por vez se le cuenta, beba o no beba.
Hablando a largo plazo muertos estamos todos.
El vivo se embriaga; y el pendejo paga.
Quien bebe por calabaza, no se sabe el vino que traga.
El gato de Mariramos halaga con la cola y araña con las manos.
Secreto bien guardado, pliego lacrado y sellado.
Cada pleito lleva cuatro almas al infierno.
No da quien tiene, sino quien quiere.
Ávila, santos y cantos.
Nada es virtud ni pecado, mientras no sea divulgado.
Vamos arando dijo la mosca sentada arriba de los cachos del buey.
El vergonzoso se muere de hambre entre dos panes.