Dan darán, dicen las campanas.
A su tiempo maduran las brevas.
En el ánimo moran continuamente la felicidad y la infelicidad. De vez en cuando salen a dar un paseo
Lo que fue ayer, ya no será; que el tiempo no anda para atrás.
El dinero no es Dios; pero hace milagros.
Más discurre un enamorado que cien abogados.
Antes del alivio viene el arrepentimiento.
Qué bien se trilla fuera de la parva.
A calza corta, agujeta larga.
Bestia que no es tonta, sabe quien la monta.
A río crecido, sentarse en la orilla.
Lo que no está prohibido está permitido.
El ignorante es poco tolerante.
Si haces mal, pecado mortal; pero si haces bien, pecado también.
Cama de novios no la tienen todos.
De Dios logra la gracia el que se conforma con su desgracia.
Irase lo apetecido, y quedará lo aborrecido.
Nada se dice ni se hace bien en momentos de pasión.
Mande la razón y obedezca la pasión.
De la noche a la mañana pierde la ovejas su lana.
Hermosura de hembra, mil desazones siembra.
Abrazos y besos no hacen chiquillos, pero tocan a vísperas.
Al flojo cavador, meterlo en medio, y grande azadón.
Sol de invierno caliento poco.
Nada tiene al que nada le basta.
Muerte la gata, los RATONES bailan.
El fraile predicaba que no debía hurtar y él tenía en el cepillo el ánsar.
Del amor al odio, solo hay un paso.
Ya vienen los dos hermanos, Moquita y Soplamanos.
Mal reposa la vida dudosa.
Lo que la naturaleza no te da Salamanca no te lo presta.
Guardóse de la mosca y le comió una araña.
¡Una sopa de tu propio chocolate!.
Maridos que lejos se ausentan, cornamentan.
Más aburrido que bailar con su hermana.
Dar puntadas.
Como Constanza, el culo hacia fuera y los pechos en danza.
Cuando el sartén chilla, algo hay en la villa.
Inútiles platicas e inútiles libros, ni las tengan tus hijas, ni los lean tus hijos.
Favores harás, y te arrepentirás.
Agua y sol, tiempo de caracol.
Buenos y tontos se confunden al pronto.
Allá van leyes, donde quieren reyes.
A ratón con buen olfato, nunca lo sorprende el gato.
Uno esquila ovejas, otro, cerdos
Cuentas claras y el chocolate espeso.
A quien cuece o amasa, de todo le pasa.
Estudia y no serás cuando crecido, el juguete vulgar de las pasiones, ni el esclavo servil de los tiranos (Abel Vera Simbort)
De hoy a mañana se cae una casa.
Sé templado en el beber, considerando que el vino demasiado ni guarda secreto ni cumple palabra.