Mudarse por mejorarse.
Quien está detrás de los demás no pasa nunca delante
Los hombres, a la vejez, tornan a la niñez.
No alabes ni desalabes hasta siete Navidades.
Costumbres de mal maestro sacan hijo siniestro.
Chocolate que no tiñe, claro está
En largos caminos se conocen los amigos.
Le vale mucho más al cuerdo la regla, que al necio la renta.
Amor de corneta, de diana a retreta.
Alas tenga yo para volar, que no me faltará palomar.
Mira hacia el sol, pero no des la espalda a la tormenta.
No dejes que el ayer consuma demasiado tiempo del hoy
Lo que cuesta poco se estima en menos.
No es lo mismo ser que haber sido.
No te esfuerces por obtener un exceso, cuando tienes cubiertas las necesidades.
Quien dice la verdad, cobra odio.
Ave de pico, no hace al amo rico.
El asno del gitano, en viendo el palo alarga el paso.
Por San Blas, la cigüeña verás, y si no la vieres año de nieves.
El dar es honor; el pedir, dolor.
Obras hacen linajes, no nombres ni trajes.
Blas, si por malvas vienes, mal vas.
Vicio es callar cuando se debe hablar.
El cosechar y disponer de provisiones puede durar por largo tiempo.
El amor es un estímulo que entra rápidamente por los sentidos y se desvanece lenta y dolorosamente por el corazón.
Mejor es deuda vieja que pecado nuevo.
A mucho vino, poco tino.
La única razón por la que el universo es infinitamente grande, es por que el ser humano es infinitamente pequeño.
Agua estantía, renacuajos de día.
Hacer de toda hierba un fardo.
Hablar con bestias es para molestias.
La inteligencia es como los calzones, hay que tenerla pero no hay que mostrarla.
El que sabe sabe y el que no es jefe
Las muchachas en la fuente, tornar a casa no tienen en la mente.
No alabes el día hasta que haya llegado la tarde; no alabes a una mujer hasta su pira; no alabes una espada hasta haberla probado; no alabes a una doncella hasta que se haya casado; no alabes el hielo hasta haberlo cruzado; no alabes la cerveza hasta haberla bebido.
De vaca vieja, novilla brava.
No bastan estopas para tapar muchas bocas.
Una casa sin amor es como una chimenea sin fuego, una casa sin la voz de un niño es como un jardín sin flores, la boca de la mujer amada sin la sonrisa es como una lámpara sin luz
La mitad de la alegría reside en hablar de ella.
Ni bebas sin ver, ni firmes sin leer.
Deja de mirar la puerta que se cerró, pues nunca encontrarás la que se ha abierto frente a ti.
Vivir prevenidos, es de buen sentido.
Unos suelen valer por muchos, y muchos por ninguno.
Lo que Dios da, bendito está, cuando no es "calamidad".
Ante todo, mucha calma. (Siniestro Total).
Para descubrir la inmensidad de las profundidades divinas, se impone el silencio.
Amor, tos y dinero, llevan cencerro.
Amar no es solamente querer, es sobre todo comprender.
La cosa más baladí, para algo puede servir.
Tiene la cola entre las patas