Ocioso y lagarto, no mueren de infarto.
Un hombre ocioso es compañero de juegos del diablo.
Cuando el dinero habla, la verdad calla.
Las tumbas se abren a cada instante y se cierran para siempre.
No bebas agua; que te emplazarán los bueyes.
No creas jamás que tu enemigo es débil.
Callando el necio, se hace discreto.
Todos son buenos, más mi capa no parece.
Contra gustos, no hay disgustos.
Madre boba tuviste si al mes no reíste.
Mas vale arrepentirse de lo que se hizo que de lo que no se hizo.
Lo mal adquirido, se va como ha venido.
Quien dineros ha de cobrar muchas vueltas ha de dar.
En la felicidad razón, en la infelicidad paciencia
Quien compra al amigo o al pariente, compra caro y queda doliente.
El tuerto es el rey en el mundo de los ciegos.
Mientras cuentas las estrellas te rodea la oscuridad más profunda
En las cosas del corazón, no manda uno, mandan dos.
Alternativa: Mezcladas andan las cosas: junto a las ortigas nacen las rosas.
No me pongas palabras en la boca que no he pronunciado!
Ansias de grandeza y amistad no están nunca en sociedad
Año de endrinas, año de espinas.
Ovejas de una puta, carneros de un ladrón, bien haya quien os guarda, mal haya cuyo sois.
Amor y viento, uno se va y vienen ciento.
Una flor no hace primavera.
De tierra de alacranes, pocos panes.
Ama y guarda. Amanecerá y veremos.
Hasta verlo en la era, llámalo hierba.
Las palabras son las palabras, pero es el dinero el que adquiere tierras.
Ni la humildad de los pescadores ni el cinismo de los mercaderes empañaran la pureza de las perlas.
Hay ropa tendida.
Bueno y barato, no caben en un zapato.
Lo que se consigue en la niñez, crece y agrada después.
Afición por afición, más cerca está la camisa que el jubón.
El tiempo lo arregla todo
Harto desatina quien a los sesenta años no adivina.
En el culo y en la trompeta, solo es aire lo que suena.
A quien celos no tiene, no tiene verdadero amor.
Acá o allá mira siempre con quien vas.
Hacer el bien, parecerse a Dios es.
La suerte es de quien la tiene.
Di poco, pero lo poco que digas, dilo bien.
Vence en la mocedad los días buenos, y para la vejez quedan los duelos.
Quien baila y canta, su pena espanta.
Existe una única libertad: la verdad. Existe una única esclavitud: la mentira
Lo bueno si breve, dos veces bueno y si malo, menos malo.
Jaulas y cárceles, ni para los ángeles.
Humedades de Abril, malas son de salir.
Buen corazón vence mala andanza.
El hambre y la guerra, para verlos a cien leguas.