El interés mata la amistad
De este destripaterrones venimos los infanzones.
A abad sin ciencia y sin conciencia, no le salva la inocencia.
A veces un veneno, para sacar otro es bueno.
Pereza, llave de pobreza.
Tanto quiso el demonio a sus hijos, que les sacó los ojos.
La felicidad no crece en el huerto del envidioso
Viudas, casadas y doncellas, buenas son todas ellas.
Lo de buena contextura, cuesta caro, luce y dura.
El mal que no tiene cura es la locura.
El traidor y el incapaz, siempre asechan por detrás.
La sardina y la golondrina, al calor de la ceniza.
A los desgraciados les salen gusanos en la sal
Guárdeme Dios de perro de liebres, piedra de onda, casa de torres y mujer sabionda.
La zamarra y la vileza, al que se la aveza.
Juventud con hambre quisiera yo, y vejez con hartura no.
A la larga, todo se arregla.
Hacer de tripas corazón.
La pobreza no es vileza, más deslustra la nobleza.
Buena es la linde entre hermanos.
Haz tres veces una cosa que está mal hacer y ya te parecerá buena.
El que se va sin que lo echen regresa sin que lo inviten
Aquel cuya sonrisa le embellece es bueno; aquel cuya sonrisa le desfigura es malo.
Cielo a lana, si no llueve hoy lloverá mañana.
Dame dineros y no consejos.
A fortuna adversa no hay casa enhiesta.
Boca abierta, dientes de oro.
Juventud sin salud, más amarga que senectud.
Lo pasado, pasado, y lo mal hecho, perdonado.
Los toros se ven mejor desde la barrera.
No hay almohada más blanda que una conciencia tranquila.
Quisiera ser una lágrima para nacer en tus ojos, vivir en tus mejillas y morir en tus labios.
Polvo de ladrillo malo para el bolsillo.
De aire colado y de fraile colorado, guárdeme Dios.
La fortuna es un montoncillo de arena: un viento la trae y otro se la lleva.
Abril, lluvias mil.
Querer matar dos moscas de un golpe
Hacer de sierva y de señora es una vida desgraciada
La casa es chica, pero el corazón es grande.
El poder no es dicha plena, porque, a veces, envenena.
Ir contra la corriente, casi nunca es conveniente.
El derecho de los pobres no es más que llanto
Como vaya viniendo, vamos viendo.
Lo que no puede uno, pueden muchos.
La suerte no se detiene, y es péndulo que va y viene.
Al mal pintor se le quedan calvos los pinceles.
Llevar fuego en una mano y agua en la otra
Es quien predica y predica, quien menos cree lo que explica.
La fortuna a los audaces ayuda.
Casa que cierra sus portones casa que se llena de ratones.