Bueno es tener amigos, aunque sea en el infierno.
Sé amigo de tus amigos. Responde a un regalo con otro regalo, a una sonrisa con otra sonrisa y a una mentira como si no la hubieras escuchado.
Tripa vacía, corazón sin alegría.
Se pasa tantas veces cerca del cementerio que al final se cae dentro
Recogemos solo la felicidad que hemos dado a manos llenas, sin pedir nada a cambio
Al mal amor, puñaladas.
Más vale el humo de mi casa que el fuego de la ajena.
Predicar en desierto, sermón perdido.
Mal haya el vientre que del bien recibido no le viene miente.
La honra y el provecho no duermen en el mismo lecho.
Pies, ¿para qué os quiero?.
Niña, no te desesperes, que el que ha de ser para tu, ni se casa ni se muere.
Hay que hacer de tripas corazones.
El tonto ni de Dios goza.
Lo que no cuesta no vale.
Poco puede hacer el valor sin la discrección.
Ni un dedo hace mano, ni una golondrina verano.
Buena romería haz, quien a su casa pone en paz.
No hay feria mala, lo que uno pierde otro lo gana.
Quien del diablo duerme, poco aprende.
Tu madre te llorará hasta el final de sus días; tu hermana hasta ponerse el anillo de boda; tu viuda hasta el rocío del amanecer.
El ocioso e incapaz, carga es para los demás.
Todo lo que somos es el resultado de lo que hemos pensado; está fundado en nuestros pensamientos y está hecho de nuestros pensamientos.
Amigos que se conocen, de lejos se saludan. Desaconseja las amistades muy profundas.
Más vale guerra abierta que paz fingida.
No vendas el sol para comprar una bombilla.
Dinero al juego ganado, dinero prestado; a jugar volverás y perderás.
La astucia del que no tiene astucia es la paciencia.
La gente joven dice lo que hace, la gente vieja dice lo que hizo, y los tontos lo que les gustaría hacer.
No dispongas para ti pesos con defecto: serán abundantes en penas por la voluntad del Dios.
La miseria es como la tos, no se puede esconder.
Nadie yerra por callar y hablando mucho, mucho se suele errar.
Adelante con los faroles.
La avaricia rompe el saco.
Ni amor forzado, ni zapato apretado.
La mujer buena, de la casa vacía hace llena.
Amar y saber, todo no puede ser.
Irse uno bestia y volver asno, no es milagro.
Por los Santos, la nieve en los campos.
Más refranes hay que panes; y cuando no tengo pan, pido consuelo a un refrán.
Deja que tu ira se ponga con el sol y asegúrate que no vuelve a amanecer la mañana siguiente.
Inútiles platicas e inútiles libros, ni las tengan tus hijas, ni los lean tus hijos.
El hombre propone, Dios dispone y el diablo descompone.
La cosa bien pensada jamás es errada.
Cree en Dios pero amarra los camellos.
El sabio calla, el tonto otorga.
Amor y dolor son del mismo color.
El otoño verdadero, por San Miguel el primer aguacero.
Oye, ve y calla, y vivirás vida holgada.
Los recuerdos buenos duran mucho tiempo, los malos mucho mas.