Al nopal solo se le arriman cuando tiene tunas
No juzgues el barco desde tierra
Refrán de palo, refrán de fuego.
A la arrogancia en el pedir, la virtud del no dar.
Quien te acaricia más de lo que suele, o te ha engañado o engañarte quiere
Educación y pesetas, educación completa.
La gente discreta, no suelta la jeta.
Mi alma a Dios, mi vida al rey, mi corazón a la dama.
Yo digo que llueve, pero no que diluvia
A la Virgen del Henar, unos van por ver y otros por mirar.
Dinero olvidado, ni agradecido ni pagado.
El pensamiento anda siempre de viaje, ni peaje, barcaje ni hospedaje.
La impureza, pesa.
Cada cual quiere las cosas a la medida de sus narices.
Muchos son los llamadas y pocos los escogidos.
Amor de niña, agua en cestillla.
Cien ratones a un gato, le dan un mal rato Cien refranes, cien verdades.
Fiar del mozo y esperar del viejo, no te lo aconsejo.
La fe mueve montañas.
El juez infiel impide que la balanza esté en su fiel.
Amor de amos, agua en cestos.
Trabaja como si vivieses siempre, y vive como si murieses hoy.
Échalas del tuyo que con el aire no se oye.
Calabazas coloridas, en otoño recogidas.
Quedar como novia de pueblo (vestida y alborotada).
El que sacrifica su conciencia a la ambición quema una pintura para obtener las cenizas.
No hay cielo sin nubes, ni paraíso sin serpiente.
Cuando el ojo no está bloqueado, el resultado es la visión.
Maridos que lejos se ausentan, cornamentan.
Quien con pícaros se amaña, es de la misma calaña.
La duda es la llave del conocimiento.
El amor es loco, pero a muchos vuelve tontos.
El momento elegido por el azar vale siempre más que el momento elegido por nosotros mismos.
Para que quiere cama el que no duerme.
Casa sin fuego, cuerpo sin alma.
Hay gente tan lista que se pierde de vista.
Bienes que ocasionan males, no son tales.
Más vale ser una mal realizador, que un magnífico ideador.
Todo lo que no es dado es perdido
Se dice el milagro pero no el santo.
El corazón no habla, pero adivina.
Las cartas que una mujer desea recibir de un hombre son aquellas que él no debería escribir jamás.
Mal juzga el arte, el que en él no tiene parte.
Los buenos maestros enseñan hasta cuando se equivocan.
A su tiempo maduran las brevas.
Irse bestia y volver más, muchas veces lo verás.
Las aguas mansas son las peores
El que a feo ama, bonito lo ve.
Aquel que ha contemplado la belleza se vuelve bello para siempre.
El huésped dos alegrías da, cuando viene y cuando se va.