Aquel a quien amamos no tiene defectos; si le odiáramos, carecería de virtudes.
El hombre necio, menosprecia a su madre.
Bonito era el diablo cuando niño.
Hace más el que quiere que el que puede.
Es mejor escuchar poco y entender que escuchar mucho y no hacerlo.
Con un fraile no puede nadie, con dos, ni Dios, con una comunidad, ni la Santísima Trinidad.
Más da el duro que el desnudo.
Madrastras, reniego de ellas y de su casta.
Si clamares a la inteligencia, Y a la prudencia dieres tu voz; Si como a la plata la buscares, Y la escudriñares como a tesoros, Entonces entenderás el temor de Jehová, Y hallarás el conocimiento de Dios. Proverbios 2:3-4-5
Se quedó sin el pan y sin la torta.
Hombre bermejos, ni de cerca ni de lejos.
La posteridad solo te pertenece cuando tus nietos juegan en tu puerta.
Del agua mansa te guarda; que la brava hace su ruido y pasa.
Los pies del hortelano no echan a perder la huerta.
En el país de ciegos, el tuerto es rey.
Cuando todo está perdido, no hay golpe peligroso.
Yo que no duermo, a todos doy mal sueño.
Espera que llene la mar, para entrar al canal.
Palo dado ni Dios lo quita.
El que sabe sabe, y el que no sabe es gerente.
Ya decia Salomón que el buen vino alegra el corazón.
Dinero no falte, y trampa adelante.
Tan puta es el que las da como el que las toma.
Frutos y amores, los primeros son los mejores.
El buen caballo de ladridos no hace caso.
El agua es blanda y la piedra es dura; pero gota a gota, hace cavadura.
Ni poeta con dinero ni mujer sin pero.
Penas amargas, son menos largas.
Donde muchos mandan y ninguno obedece, todo fenece.
Come poco y cena más poco, duerme en alto y vivirás.
El llanto alivia el quebranto.
Por el becerro se amansa la vaca
Que a la corta, que a la larga, todo se paga.
A la mujer por lo que valga, no por lo que traiga.
Tirar la piedra y esconder la mano, es cosa del villano.
Con los años, perdió la rucia los saltos.
Ora en juego, ora en saña, siempre el gato mal araña.
Pascuas marzales, hambre y enfermedades.
Dinero llama a dinero.
Cuando tiene cerco la luna, agua segura.
Jamás digas: nunca jamás.
La ignorancia es peor que la corrupción.
Administradorcillos, comer en plata y morir en grillos.
Parejo como las calles de León.
El beso lo inventó Dios y el diablo lo que viene en pos.
El plumaje del pavo es precioso, mas sus alas son débiles.
Por muy pequeña que sea, la mujer siempre le gana al diablo en astucia.
Despacio, que llevo prisa.
Pan y vino es media vida, la candela la otra media.
Mi marido es tonto y yo vivaracha; cuando yo salto, el se agacha.