Por Santa Cecilia, la nieve en cualquier cima.
Amistades y tejas, las más viejas.
Es como la gatita de Maria Ramos, que tira la piedra y esconde la mano.
El mal que no es durable, es tolerable.
Más se logra con amor que con dolor.
Para que no pierda el paso la burra, de cuando en cuando una zurra.
Contigo duerme y contigo come quien te los pone.
Más vale una mala boda que un buen entierro.
Por el interés te quiero Andrés.
De mí y de todos te burlarás, pero de Dios no escaparás.
Del mal, el menos.
Ni al niño el bollo, ni al santo el voto.
Si quiere hacer las cosas mal, hazlas deprisa.
Contra gustos no hay nada escrito.
Gustos y colores, los que cada uno prefiera son los mejores.
Día vendrá que tenga peras mi peral.
Con quien te vi te comparé.
Mi marido va a la mar, chirlos mirlos va a buscar.
Buey que rumia, nada le duele.
Persevera y triunfarás.
Con poco viento cae en el suelo torre sin cimiento.
Lagrimas con pan, pronto se secarán.
Ya has contado las hazañas de tus abuelos; cuenta ahora las tuyas, y nos reiremos.
¿Qué mayor desconsuelo que mucho peine y poco pelo?.
Vino de una oreja, prendado me deja; vino de dos, maldígalo Dios.
Puerta de villa, puerta de vida.
Los placeres más dulces no están exentos de dolor
Tiran más tetas que carretas.
Agua fresca la da el jarro, no de plata sino de barro.
Cielo de Junio, limpio como ninguno.
Siempre habla quien menos puede.
Ni quito ni pongo rey.
Más son los que han tenido que arrepentirse de hablar que de guardar silencio.
La que no anda precavida, al fin tiene su caída.
De vino aguado o agua envinada, no me des nada.
Quien tiene mujer parlera, o castillo en la frontera, o viña en la carretera, no le puede faltar guerra.
Pareces mula cargada, a cada paso un pedo.
Tras buen soplo, buen sorbo.
Al mal tiempo, buen paraguas.
Nunca bailes en una barca pequeña.
Cuenta y razón conserva amistad.
No busques en el amigo riqueza, ni nobleza, sino buena naturaleza.
Días que pasan de enero, ajos que pierde el ajero.
Manda y descuida; no se hará cosa ninguna.
Coser y hacer albardas, todo es dar puntadas.
Nadie perdona que le hagan un favor.
Chispa pequeña enciende un monte de leña.
Los ríos profundos fluyen lentamente.
Es más tonto que mandado hacer de encargo.
Nunca un peligro sin otro se vence.