De nadie esperes lo que por ti mismo hacer pudieres.
Se cree el bizco rey entre los ciegos.
Mejor es no prometer que prometer y no hacer.
Con jolgorio y veraneando, se va el tiempo volando.
¿Quién con una luz se pierde?
Solo el ruiseñor es capaz de comprender a la rosa.
Entendimiento agudo pero sin grandeza lo pincha todo y nada mueve.
Refranes viejos son verdaderos.
Dentro del cielo tú forjas tu designio. Lo decretarás: ¿acaso te hastíes y aquí nos escondas tu fama y tu gloria en la tierra? ¿Qué es lo que decretas?
Codicia mala a Dios no engaña.
Florecillas en el trigo, pegujal medio perdido.
Las grandes obras de las instituciones las sueñan los santos locos, las realizan los luchadores natos, las aprovechan los felices cuerdos y las critican los inútiles crónicos.
El hambre y la suerte esquiva, son fuentes de la inventiva.
En calma el mar no creas, por sereno que lo veas.
Deudas tienes y haces más, si no mientes, mentirás.
La única felicidad consiste en la espera de la felicidad
Vergüenza y virgo perdidos, por siempre idos.
El amor hace iguales a los que no lo son.
La amante que te concede su cuerpo y no su corazón, te regala rosas sin espinas.
La verdad más firme, surge de una mentira solidamente repetida.
Flores pintadas, no huelen a nada.
El que ve la mota en el ojo ajeno, vea la viga en el suyo.
Pasar amargura por ganar hermosura.
El cuando y el pero es la herencia de los tontos.
La felicidad, como el arco iris, no se ve nunca sobre la casa propia, sino solo sobre la ajena.
Revueltas andan las cosas; las ortigas con las rosas.
Suele caerse la paciencia cuando la cargan de injurias.
Ofrecer mucho, especie es de negar.
Aunque tengas todo lo que desees en la tierra, nunca dejes de mirar al cielo.
A creer se va a la iglesia.
Alegrías y pesares, te vendrán sin que los buscares.
La constancia es la mayor de las quimeras del amor
La mitad de nuestras equivocaciones nacen de que cuando debemos pensar, sentimos, y cuando debemos sentir, pensamos.
Amor breve, suspiros largos
Amistad por interés, no dura porque no lo es.
Quien no sabe, no vale nada.
No valdees aguas desconocidas.
Alegría y desgracia no son eternas
Un momento puede hacernos infelices para siempre
Entre amigos no hay cumplidos.
El ignorante al ciego es semejante.
Proyecta como si fueras a vivir 100 años, pero vive como si fueras a morir mañana.
El que da porque le den, engañado debe ser.
Cuatro cosas tenemos en mayor cantidad de lo que creemos: enemigos, deudas, años y pecados.
Ni compres mula coja pensando que ha de sanar, ni te cases con puta pensando que ha de cambiar.
El necio hace al fin lo que el discreto al principio.
La virtud desaparece apenas se desea que aparezca
Joya en una fea, la adorna pero no la hermosea.
El viejo en su tierra y el mozo en la ajena miente de igual manera.