Amigos somos, pero los peces aparte.
Agua a la entrada de la Luna, mucha o ninguna.
Malo un rico empobrecido, peor un pobre enriquecido.
Tiran más dos tetas, que los bueyes de dos carretas.
Bien y pronto, solo lo intenta algún tonto.
El amor es como la flor de la higuera: si se huele discretamente exhala su fragancia, pero si se la expone a los ojos de los demás acaba cubierta de moscas y pierde su perfume
El ladrón empieza robando un alfiler y llega a robar un imperio
La jodienda no tiene enmienda.
Un hombre debería hacernos la vida y la naturaleza más agradables; si no no hacía falta que naciese
No era nada lo del ojo, y lo llevaba en la mano.
Un día menos, una arruga más.
A quien dices el secreto das tu libertad.
Siempre hay un roto para un descosido.
Me casé con un viejo por la moneda, la moneda se acaba, el viejo queda.
Árbol que no da frutos, pide sustituto.
La experiencia y la paciencia son gran ciencia.
Planta eucaliptos para ti, pinos para tus hijos y robles para tus nietos.
El que llora su mal, no lo remedia
Más vale cien leguas de mal caminar que otras cien sin andar.
Quien da el consejo, da el tostón.
Quien dice lo suyo, mal callará lo ajeno.
Mucho preito hace mendigo.
Leche y vino, veneno fino.
Hacer el primo.
El que vive de favores, sirve a muchos señores.
Si quieres cambiar al mundo, empieza por quien ves en el espejo.
Un huésped constante nunca es bienvenido.
Casa sin gobierno, semejanza del infierno.
Quien tiene miedo tiene desgracia.
Con solo honra no se pone olla.
En casa del pobre, la plata se vuelve cobre.
Que en el año nuevo lleves la mano derecha extendida siempre para ofrecer amistad, nunca para pedir.
De donde viene la descomunión, allí viene la absolución.
La cerda vistiendo seda, igual de marrana queda.
El que a la tienda va y viene, dos casas mantiene.
El hombre por las buenas entra hasta en el infierno, por las malas ni al cielo.
Dos no riñen si uno no quiere.
Amor viejo, ni te olvido ni te dejo.
Quien no sabe bailar dice que los tambores no valen para nada.
Después de Dios, la olla y todo lo demás es farfolla.
Solo posees aquello que no puedes perder en un naufragio.
Indio, pájaro y conejo, en tu casa ni aún de viejo.
El árbol con fronda amiga, buena sombra nos prodiga.
No hables si lo que vas a decir no es más hermoso que el silencio.
Ni de malva buen vencejo, ni de estiércol buen olor, ni de puta buen amor.
Amigo bueno, solo Dios del cielo.
Intimar con ninguno; trato con todos.
Por el amor del caballero, besa la dama al caballero.
Cuando te inunde una enorme alegría, no prometas nada a nadie. Cuando te domine un gran enojo, no contestes ninguna carta.
Vive de tal suerte, que ni te encante la vida ni te espante la muerte.