Amor no mira linaje, ni fe, ni pleito, ni homenaje.
Donde hay cuchicheo hay mentiras.
Dar lo que se tiene, a ninguno le conviene; tomar de lo de otros, a mí y a todos.
Cada día que amanece el número de tontos crece.
Quien no se arriesga, no pasa la mar.
No digas que eres pobre a quien no te puede hacer rico.
Sirve de poco hacer mucho, pero no lo que se debe.
Cabra que tirar al monte no sabe, si entra no sale.
El que a cuarenta no atina y a cincuenta no adivina, a setenta desatina.
A amor mal correspondido, ausencia y olvido.
Ni buen consejo de moza, ni buena camisa de estopa.
Donde hay duda hay libertad.
Nadie puede atar las lenguas a las gentes.
Con el engañador, se tú mentidor.
Oir a todos, creer a pocos.
La virtud es de poco sueño.
El buen alimento cría entendimiento.
Vida del campo, o para tonto, o para Santo.
El que a otro quiere engañar, el engaño en él se puede tornar.
Muchos se ufanan, pero pocos se afanan.
De hurtar una castaña y otra castaña, se hace la mala maña.
El que en mentira es cogido, cuando dice la verdad no es creído.
Nadie sabe para quien trabaja.
Mucho preito hace mendigo.
Nos avergonzamos de reconocer lo que le debemos al azar: de todos los benefactores, el azar es el que recibe más ingratitud
El ingrato por un favor, coces cuatro.
Dos no riñen si uno no quiere.
Al pobre le faltan muchas cosas; al avaro, todas.
Inútil como bocina de avión.
Confesión espontánea, indulgencia plena.
Lo que promete con el vino, se olvida por el camino.
Quien de valor hace alarde, tiene mucho de cobarde.
A falta de hechiceros lo quieren ser los gallegos.
Dios te guarde de hombre que no habla y de can que no calla.
A puerta cerrada el diablo se vuelve.
Líbreme Dios de hora menguada y de gente que no tiene nada qué perder.
Si te molesta que te mientan, no preguntes.
Señorito de pueblo y caballo criado a hierba, puta mierda.
Jugando, jugando, se dicen agrias verdades de cuando en cuando.
Loro viejo no da la pata.
Es estólido quien toma, la sátira como broma.
Siempre la aguja se le dobla a quien no tiene otra.
Ahorrar no es solo guardar sino saber gastar.
No hay nadie más sordo que quien no escucha los consejos de otro.
Cacarear y no poner, bueno no es.
El que pretenda agradar a todos en lo que hace, se incomodará y no contentará a nadie.
De nada sirve lo ganado, si no está bien empleado.
Ríete de lo de aquí abajo y manda el mundo al carajo.
Cuando ya no se ama se pierde de golpe la memoria
Maldición de puta vieja no va al cielo.