Todo el mundo es generoso dando lo que no es de ellos.
Es peor la envidia del amigo que el odio del enemigo.
Se las sabe por libro
El mirón, ¡chitón!.
Buena mula, mala bestia.
Habla poco, escucha más, y no errarás.
La diligencia es madre de la buena ventura; y la pereza, su contraria.
El que se ríe a solas de su maldad se acuerda.
La experiencia no se fía de la apariencia.
Paciencia y barajar.
Salud y alegría belleza cría, atavío y afeite cuesta dinero y miente.
El que de veras quiere dar, no ofrece.
Del mal, el menos.
Lo poco agrada y lo mucho enfada.
El canalla es el que hace el agravio, no el que lo soporta.
Por el humo se sabe donde está el fuego.
La gente miedosa, es más peligrosa.
Aquí jodido, pero usted no tiene la culpa.
Humo y mala cara, sacan a la gente de casa.
Que sabe de amores, el que nunca se ha casado.
El que tiene obreros no sabe lo que es tener patrones.
El que disfruta insultando a la gente con sus escritos es como una bruja; el que disfruta adulándolo es como un quiromántico
La experiencia no anda a prisa, ni tampoco se improvisa.
El orgullo puede estar oculto bajo un capa caída.
Boca sin dientes, casa sin gente.
Por uno que no es bueno, padece un pueblo entero.
Me lo contó un pajarito
Albañil chapucero tapa en falso el agujero.
Quien bien imagina, llámese adivina.
Ni moza de mesonero, ni saco de carbonero hay sin agujero.
De juez de poca conciencia, no esperes justa sentencia.
Ijurra, ¡no hay que apurar la burra!.
Con tripas vacías, no hay alegrías.
Joven intrépido no deja memoria.
Donde todo el mundo opina, no hay orden ni disciplina.
Quien dice la verdad, cobra odio.
A quien tiene malas pulgas, no le vayas con burlas.
Estando el diablo ocioso, se metió a chismoso.
El verdadero huérfano es el que no ha recibido educación.
No hay don sin din.
Bien sabe el asno en que casa rebuzna.
Hambre que espera hartura, no es hambre.
Nadie sabe lo que hay en la olla más que la cuchara que la mueve.
Es mejor ser desconfiado, que resultar estafado.
El aburrimiento es consecuencia de la pereza
Ni por vicio ni por fornicio, sino para su santo servicio.
No tropieza quien no anda.
No es na el bailar sino saber dar la vuelta.
Es gran bobada poner cebo al ave cazada.
El que solo se ríe, de sus maldades se acuerda.