Gato con guantes no caza ratones.
Hay que sufrir para merecer.
Si el cura se resfría, hasta el monaguillo tose.
Quien hace agravios, escríbelos en el agua; quien los recibe, en el corazón los graba.
Cuando dos pleitean, un tercero se aprovecha.
El hombre propone, Dios dispone y el diablo descompone.
Si los escritos desaparecen la nación desaparecerá, si los escritos son brillantes la nación es excelente.
A la iglesia de Dios ni darle ni quitarle.
Donde entra el mucho vino, sale el tino.
Plata refinada es la lengua del justo; el corazón del malvado no vale nada.
Putas y frailes andan a pares.
A cazuela chica, cucharadica.
Puerco no se rasca en javilla.
Nunca serás amado si solo piensas en ti mismo
De descansar, nadie murió jamás.
Mejor es el varón prudente, que el fuerte.
En los ojos del patrón, verás siempre la ambición.
Ya muy viejo Salomón, de un niño tomo lección.
A viña vieja, amo nuevo.
Quien se duerme, no pesca peces.
A misa, no se va con prisa.
No se acuerda el cura de cuando fue sacristan.
Casa que cierra sus portones casa que se llena de ratones.
Cada cosa a su tiempo, y los nabos en adviento.
La mentira dura hasta que la verdad florece.
A escote nada es caro.
El que con su barriga se enoja, la tripa le queda floja.
No hay mayor pena que perder a una mujer buena.
No busques pan en la cama del can.
Adentro ratones, que todo lo blanco es harina.
Jaulas y cárceles, ni para los ángeles.
Tal el hombre debe ser, como quiera parecer.
Da lo tuyo antes de morir, y dispónte a sufrir.
La que se enseña a beber de tierna, enviará el hilado a la taberna.
A quien se hace puntal los perros le orinan en el cuello.
El que recibe todas las pedradas se pone el escudo.
A quien te pide capa por justicia, dale la media en paz.
La víbora y la mujer tienen la ponzoña en la boca.
Esposa prudente es don de Dios.
De que mueren los quemados más que de puritito ardor.
Hacer el primo.
Burro cansado, burro empalmado.
El mal penetra como una aguja y luego es como un roble.
Camina más una hormiga que un buey echado.
Llámale a vino, vino, al pan, pan y todos se entenderán.
No le llames trigo hasta que esté en el silo.
El amor nunca hizo ningún cobarde.
Al vino y al niño hay que criarlos con cariño.
La que de alto hila, el huso la cae y el culo la pía.
Habla de tu pueblo y hablaras del mundo.