Después del gusto, que venga el susto.
No te alabes tanto si quieres llegar a santo.
El hombre sin amigos es como la mano derecha sin la izquierda
Mujer tan ancha es que no usa la escoba y menos la Plancha.
Bobos van al mercado cada cual con su asno.
Hacienda de señores, se la comen los señores.
El dinero es buen servidor, pero como amo, no lo hay peor.
Esto es como para mear y no echar gota.
Hombre prevenido vale por dos y pareja desprevenida vale por tres.
No te hagas mucho el tonto, que al final terminarás siéndolo.
Si a tu amigo quieres conocer, hazle jugar y beber.
La fuerza no es un remedio
Variante: Váyase lo perdido por lo ganado.
Tres trasteos equivalen a un incendio.
Beba la picota de lo puro, que el tabernero medirá seguro.
Por bueno que sea un caballo, necesita espuelas.
Dios castiga sin dar palos, a los buenos y a los malos.
El consenso es poder, la fe el alma del hecho
Al amigo cuando lo pruebas, a veces chasco te llevas.
Madrastra, ni de cera ni de pasta.
Donde entra el aire y el sol, no entra el doctor.
Beber, hasta la hez.
Un mes de experiencia enseña más que diez años de ciencia.
El poeta nace y no se hace.
Cuentas claras conservan amistades.
Barco sin cubierta, sepultura abierta.
Clavija del mismo madero no la quiero.
Te casaste, la cagaste.
Cuando el Diablo nada tiene que hacer, mata moscas con el rabo.
Entre hermanos que nadie meta la mano.
El golpe de la sartén, aunque no duela, tizna.
Habla no cuando quieras, sino cuando puedas.
Lo más sabroso se alcanza, con Prudencia y con Constancia.
El dinero hace al hombre entero.
Asno de dos, válgale Dios.
Las noticias malas tienen alas.
El que tuvo, retuvo, y guardó para la vejez.
Es más fácil, destruir que construir.
La fortuna es veleta, nunca se está quieta.
El día que no me afeité, vino a mi casa quien no pensé.
Bebe vino y come queso, y sabrás que es eso.
Mojarse el potito.
Cabeza chica, nunca es calva; mucha cabeza poco pelo.
Nadie sabe lo que vale un duro, hasta que no lo pide con apuro.
Blanco o negro, el perro siempre es perro.
Al leñador caza, y al cazador leña.
Te gires como te gires, tu culo sigue atrás.
En pedregal no siembres cereal.
El ladrón sin ocasión para robar, se cree un hombre honrado.
Conozco al viajero, por las maletas.