Es mejor un buen rumor que una mala noticia.
Por muy pequeña que sea, la mujer siempre le gana al diablo en astucia.
A caballo ajeno, espuelas propias.
Bolsa, mujer y espada, no quiere andar prestada.
Mal oledor, mal catador.
Quien hace, aplace.
El que es de tu profesión, es tu perdición.
Según come el mulo, así caga el culo.
Cuando la piedra ha salido de la mano, pertenece al diablo.
Más peligroso que mono con navaja.
El qu'es comedido, come de lo qu'está escondido.
Mucho ayuda el que no estorba.
Agua vertida, no toda cogida.
Quien quiere hacer algo encuentra un medio, quien no quiere hacer algo encuentra una excusa.
Los celos son malos consejeros.
El que vive de favores, sirve a muchos señores.
Amistad por interés, no dura porque no lo es.
Demasiadas velas provocan el incendio de la iglesia
Los perros abren los ojos a los 15 días, los pendejos nunca.
Cuando se enojan las comadres, se dicen las verdades.
Quien hace casa o cuba, más gasta que cuida.
El hombre es un animal de costumbre.
Es más entrador que una pulga.
Aquí no hay más cera que la que arde.
Aire colado, a muchos ha matado.
El jornal por la puerta entra y por el humero se va.
No vale un ardite.
Cuando fueres a concejo, acuerda en lo tuyo y deja lo ajeno.
Cuanto más se conoce a los hombres, más se admira a los perros.
Casa nueva, no habites en ella.
El derecho de los pobres no es más que llanto
Ni boda pobre, ni mortuorio rico.
El que quiera engañar a un campesino, tendrá que llevar a otro campesino en su compañía.
De dos males, elige el menor.
Polvo de ladrillo malo para el bolsillo.
Casa con azotea, ladrón la asalta.
Donde una cabeza grana, otra es vana.
Al que le van a dar le guardan y si esta frio se lo calientan
En el mundo no hay nada difícil siempre que el hombre tenga asiduidad.
A barba, ni tapia, ni zarza.
A la que sabes mueras, y sabía hacer saetas.
No creas en el llanto de un heredero, muy a menudo no es más que una risa disimulada
Agua que corre, nunca mal coge.
Ahorrar y más ahorra, que contigo vive quien lo ha de gastar.
No hables mal de las mujeres si en tu casa mujer tienes.
Jesucristo curó ciegos y leprosos; pero no bobos.
Muchos son los llamadas y pocos los escogidos.
Sin precio no se han las mujeres.
Si Dios no te ha dado gloria, confórmate con la fama.
A caballo de presente no se le mira el diente.