A la mujer y a la mula, vara dura.
En la hacienda o el hogar, mejor atajar que arrear.
Buey harto no es comedor.
Esta lloviendo sobremojado
El buey busca la sombra; porque la sombra no lo busca a él.
¡Ay de la casa donde no se hila!.
Ocasión perdida, para siempre ida.
Moza que mucho va a la plaza, alguna vez se embaraza.
Febrero y las mujeres, entre cuatro paredes.
Habiendo don, tiene que haber din.
Martes, ni te cases ni te embarques, ni de tu familia te apartes.
Ojos que bien se quieren, desde lejos se saludan.
Chicharra que canta, calor adelanta.
Ajo, agua y resina; a joderse, aguantarse y a resiganrse.
A buey viejo, no se le saca paso.
Da voces al lobo, respóndete el eco.
Acá o allá mira siempre con quien vas.
Ni hagas cohecho ni pierdas derecho.
Cazador con levita, quita, quita.
La mierda cuando la puyan hiede.
Mala noche y parir hija.
Si entre burros te ves, rebuzna alguna vez.
Ande o no ande, la burra grande.
Hacer de un camino, dos mandados.
Abril concluido, invierno ido.
Busca pan para Mayo y leña para Abril y échate a dormir.
Estos son polvos de aquellos lodos.
Injuriada la paciencia, a veces en ira quiebra.
A pan de quince días, hambre de tres semanas.
Cuando llega Junio, la hoz en el puño.
Voz del pueblo, voz del cielo.
Zumo de uvitas suaves, ¡qué bien sabes!.
Carga que place, bien se trae.
En la huerta que hay mozo, está en la acequia o en el pozo.
Aprovecha el tiempo, que vale cielo.
Ni raja, ni presta el hacha.
Ruéganla que se pea, y cágase.
Las palabras conmueven, pero el ejemplo convence y arrastra.
El hombre pone y la mujer dispone.
La cabra coja, junto a la casa trota.
Dime caldero, que el caldero me llevo.
El río, por donde suena se vadea.
Es puerco de la misma manada.
Pasará, sea lo que sea.
Arrieros somos y en el camino andamos.
A roma va, dinero llevará.
La hija, donde pudieres; el hijo, donde quisieres.
Ijurra, ¡no hay que apurar la burra!.
Quien en ruin lugar hace viña a cuestas saca la vendimia.
Abril, Abriluco, el mes del cuco.