De la perdiz, lo que mira al suelo; del conejo, lo que mira al cielo.
Ira de hermanos, ira de diablos.
Estudiante que no estudia, en nada bueno se ocupa.
Ojo de garza, que gallina no ve de noche
Más apaga buena palabra que caldera de agua.
Cuando hables, procura que tus palabras sean mejores que tu silencio.
Cuando debes elegir entre varios caminos, elige siempre el camino del corazón. Quien elige el camino del corazón, no se equivoca nunca.
Te casaste, te frego.
Del cuerdo al loco, media muy poco.
Averiguelo, Vargas.
La mujer que no dice que sí, no vale un maravedí.
Buen esfuerzo vence a la mala ventura.
Mujer pecosa, mujer candela.
El no hacer falta y el estorbar, juntos suelen andar.
Reniego de casa que a zapato nuevo dicen buena prohaga.
La prisa será tardar.
Entre Pinto y Valdemoro. (Frase utilizada en España para a alguien que duda).
Al dar las doce, queso añejo y vino que rebose.
Ratón que corre mucho resbala frente a la cueva.
Quien a mano ajena espera, mal yanta y peor cena.
Al que tiempo toma, tiempo le sobra.
Hijas, el que pleitea no logra canas ni quijadas sanas.
En la casa del cura siempre hay hartura.
Abrazo de ciego, golpe seguro.
Antes de hablar, un padrenuestro rezar.
Si quieres que te siga el perro dale pan
La luna camina despacio pero atraviesa el mundo.
Ni hables como doliente, ni vivas entre vil gente.
Hagas lo que hagas, no te olvides de las bragas.
Tras cada pregón, azote.
Donde no hay regla se pone ella.
El consejo del viejo frailuco, hay que ser cuco.
Quien mucho habla, a ninguno escucha.
Santa Rita, Rita, lo que se da no se quita.
La mujer hermosa, o loca o presuntuosa.
Buena es la linde entre hermanos.
Revuélcate guarro, que San Martín está cercano.
Cada cosa a su tiempo, los nabos en Adviento y las cerezas en habiendo.
De invierno, la levadura; de verano, la mujer aguda.
La bonita hace dinero, con solo mostrar el cuero.
A buen entendedor, pocas palabras bastan.
Maderos hay que doran, maderos hay que queman.
Meter aguja y sacar reja.
Solo el hombre prudente puede emplear bien sus ocios.
Puso pies en polvorosa.
Mientras la viuda llora, otros cantan en la boda.
Calles mojadas, cajón seco.
Sirva de algo mientras se muere.
El buen enero, frío y seco.
Las leyes van, a donde quieren los reyes.