¡A darle que es mole de olla!
Juncos aunados, por nadie quebrados.
La boda de los pobres, toda es voces.
A la vaca, hasta la cola le es abrigada.
Casa en la que vivas, viña de la que bebas y tierras cuantas veas y puedas.
Sapos cantando, buen tiempo barruntando.
Tanto fue el cántaro a la fuente hasta que por fin se rompió.
El dinero del pobre, dos veces se gasta. El duro del casado vale dos cincuenta.
Porque un borrico te dé una coz, ¿vas tú a darle dos?.
Mal lo pasa quien con un vago se casa.
Al pez, una vez.
Piensa que vengo de arriar jutes con pistola
A donde las dan, allí las toman.
Cuando era moza, meaba por un punto, ahora que soy vieja, méolo todo junto.
Campo bien regado, campo preñado.
Agua vertida, mujer parida.
Oficio ajeno, dinero cuesta.
El nosotros anula el yo.
A quien dan, no escoge.
El pan con hartura y el vino con mesura.
Es gente discreta, quien aguza el ojo con la lengua quieta.
Barba hundida, hermosura cumplida.
Ave por ave, el carnero si volare.
Al mal tiempo buena cara, y al hambre guitarrazos.
A la lumbre y al fraile, no hurgarle; porque la lumbre se apaga y el fraile arde.
Quien hace lo que puede, hace lo que debe.
Dos cuervos no se sacan los ojos.
Esperando que crezca la hierba, el buey se muere de hambre.
Para volver a la buena senda, cualquier hora es buena.
Donde muchos mandan y ninguno obedece, todo fenece.
Hija enlodada, ni viuda, ni casada.
Miren quién me llamó puta, sino otra más disoluta.
Otoñada de San Mateo, puerca vendimia y gordos borregos.
Hagamos hoy por la vida, que la muerte vendrá sola.
Despedida de borrachos.
A hija casada, los yernos a la puerta.
El que pasa por romero y no lo coge, si le viene algún mal que no se enoje.
Come a gusto y placentero, y que ayune tu heredero.
Si con el pensamiento se caminara, ¡cuantas horas el día contigo estara!
Andallo, mi vida, andallo, quien no puede a pie, que vaya a caballo.
Muérome de hambre, de frío y de sed: tres males tengo, ¿de Cuál morir?.
A la moza y a la parra, álzala la falda.
Esfuerzo de vago, barriguera rota.
la ropa son alas.
Camino de Roma, ni mula coja ni bolsa floja.
Matrimonio repentino, muchacho cincomesino.
Sayo grande, tapa mucho.
Quien tras putas anda y su hacienda les da, en el hospital parará.
En casa de la mujer rica, ella manda y ella grita.
Escucha tu corazón... que sabe.