La iglesia abierta y el sacristán en la puerta.
La más cómoda herramienta, al perezoso le asienta.
Si no vas de acuerdo con uno, es su problema;si no vas de acuerdo con nadie, es tu problema.
A quien dan y no toma, dicha es que le sobra.
Abril lluvioso hace a Mayo hermoso.
Fácil es criticar y difícil obrar.
La manera de evitar grandes faltas es cuidarse de las pequeñas.
Mil amigos son demasiadamente poco; un enemigo es demasiadamente mucho.
En el horizonte de las tierras bajas un altozano parece una montaña
Un mal pequeño es un gran bien.
Una espina en el ojo.
Felicidad y cristal: ¡cuán fácilmente se quiebran!
No renunciar a sus esperanzas hasta llegar al río Huanghe.
Come y bebe, que la vida es breve.
Con gente de mala casta ni amistad ni confianza.
Súfrase y no se reprenda lo que excusar no se pueda.
Dar palos de ciego.
Afanar y no medrar es para desesperar.
El que todo lo quiere, todo lo pierde.
Vale más tomar agua con un amigo que néctar con un enemigo
No me pongas palabras en la boca que no he pronunciado!
Cada cual debe ocuparse únicamente de aquello que entienda o le competa.
El viejo en su tierra y el mozo en la ajena miente de igual manera.
Del viejo, el consejo; y del rico el remedio.
Al fraile y al puerco, mostradle una vez la casa que el se vendrá luego.
Por pulido que sea, no hay culo que no pea.
Yo soy un señor, tú eres un señor, él es un señor, somos todos señores, ¿pero quién almohaza al caballo?
Una persona supero proteccionista tien infortunios (tener cuidado excedente invita desgracias).
Cree el político que los demás son de su misma condición.
El diablo no es nunca tan feo como lo pintan
El que apura su vida, apura su muerte.
El hombre que no sabe sonreír no debe abrir la tienda.
Si vas a morir, muere llenito.
La belleza entra por la boca.
La felicidad es como un león insaciable
Donde mengua el trigo, abundan los cerdos
Existe también una felicidad que atemoriza al corazón
Mejor el demonio que te hace progresar, que el ángel que te amenaza.
Muchas veces no son las cosas lo que parecen.
Maldita seas, ave; la pluma, más no la carne.
Nunca te metas con una más jodia que tu; porque se joden los dos.
La mejor bendición mejor para que haya una buena cosecha es una calabaza lleno de sudor.
El que no sea cofrade, que no tome vela.
Arte para lograr es el dulce hablar.
Dar a un hijo mil onzas de oro no es comparable a enseñarle un buen oficio.
Una huésped llega con diez bendiciones, come una y deja nueve.
La buena vida no quiere prisas.
Niebla en el valle, labrador a la calle.
La ilusión es la realidad de los que no tienen un real.
Esperanza que consuela, que no muera.