Pan, pan; muchos lo toman y pocos lo dan.
Obra común obra de ningún.
Difama, que algo queda.
La mejor fraternidad es la desgracia.
Su tarea es cuidar a los mayores, a los indefensos, a aquellos que no pueden hacerlo por su cuenta, y por sobre todo, a los niños, el futuro de la humanidad.
Oir a todos, creer a pocos.
Da consejos a todos, pero no seas fiador de nadie.
Es más fácil variar el curso de un río que el carácter de un hombre.
Esquílalas pero no las desuelles
Prefiero burro que me cargue y no caballo que me tumbe.
En el camino deja que los tontos y los locos pasen primero.
No des consejo a quien no te lo pide.
Vale más ser ralos que calvos.
El perro viejo no ladra sin razón.
En tu comunidad, no luzcas tu habilidad.
El que es exagerado, siempre queda mal parado.
Demasiada amistad genera enfados
Pedir peras al olmo.
A ninguno le hiede su mierda sino la ajena.
En el amor como en los sueños no hay nada imposible
Humedades de Abril, malas son de salir.
El que se afloja se aflige.
Buen pedidor, mal dador.
Ser casta y de buena pasta, para buena mujer no basta.
Mande quien pueda, y obedezca quien deba.
A la mal casada, déla Dios placer, que la bien casada no lo ha menester.
Como las monjas de mi lugar: ni papel romper ni cuerda tirar.
Lo que bien se aprende, jamás se olvida.
No es habilidad poca, saber nadar y guardar la ropa.
Los amigos de los buenos tiempos durante las tormentas dejan que te ahogues
No temas avanzar lentamente, teme detenerte.
Zapatero a tus zapatos.
No hagas leña del árbol débil, haz palillos.
De lo perdido, lo que aparezca.
Entre la santa y el santo, paredes de cal y canto.
Cuando hay un sitio en el corazón, lo hay en la casa.
Dale limosna mujer, que no hay en la vida cosa más mala, que la pena de ser ciego en Granada.
A la mujer y al galgo, a la vejez les aguardo.
Leña verde y gentejoven, todo es humo.
Lo barato, sale caro.
Consejo tardío, consejo baldío.
A la luz de la candela, toda rústica parece bella.
Mano fría y pie caliente, salud competente.
¡Qué buena cara tiene mi padre el día que no hurta.
A quien dan y no toma, dicha es que le sobra.
El buey solo bien se lame.
La iglesia abierta y el sacristán en la puerta.
La más cómoda herramienta, al perezoso le asienta.
La manera de estar seguro es no sentirse nunca seguro.
Abril lluvioso hace a Mayo hermoso.