Coge una abeja amablemente y aprenderás las limitaciones de la amabilidad.
Dineros me dé Dios; que con mi poco saber me aviaré yo.
Dar cuenta clara con paga, es de persona honrada.
El que es sabio nunca enceguece.
Acudir a los palabras y no a los puños, como es propio del caballero.
Del escuchar procede la sabiduría, y del hablar el arrepentimiento.
Dios perdona a quien su culpa llora.
Al amo que honra, el criado bien le sirve.
Yerros de amor, dignos son de perdón.
Dios le da pañuelo a quien no sabe limpiarse.
El agradecido no olvida el bien recibido.
Trata a la Tierra y a todo lo que hay en ella con respeto.
Detén con suavidad, deja ir con suavidad. Este es uno de los mayores secretos de la felicidad en el amor.
Del favor nace el ingrato.
Fuego guisa hoya, que no moza orgullosa.
La paciencia, en los trabajos se prueba.
El principio de la sabiduría es el temor de Jehová; Los insensatos desprecian la sabiduría y la enseñanza.Proverbios 1:7
Honra merece el que a los suyos se parece.
Errar es humano, perdonar es de sabios.
Dale al diablo lo que es suyo: lujuria, envidia y orgullo.
Fraile de buen seso, guarda lo suyo y guarda lo ajeno.
En el mundo no hay nada difícil siempre que el hombre tenga asiduidad.
El más ruin se engalla, y el más honrado calla.
Amistad veloz, arrepentimiento asegurado
Vencer no es vergonzoso
El deber se reconoce fácilmente: es aquello que menos deseamos hacer
Ayudar al pobre es caridad; ayudar al rico, adular.
Palabra de cortesano, humo vano.
La dignidad no ha perdido, quien tiene un solo marido.
Nada es virtud ni pecado, mientras no sea divulgado.
El mísero y mendigo pruebe con todos y luego con el amigo
Clérigo viajero, ni mísero, ni misero.
Si el trabajo enorgullece, recuerda que el orgullo es pecado.
Pasar por alto el gran saco de los defectos propios y censurar el saquito de los defectos de otro.
Holgar sin vergüenza es hilar sin rueca.
El que tiene vergüenza, ni cena ni almuerza.
De dineros y bondad o, calidad, quita siempre la mitad.
La que tiene cara honrada, no encuentra puerta cerrada.
Un mendigo se compadece de otro que está parado enfrente de una puerta
La admiración alaba, el amor es mudo
Nuestros defectos nos imitan más cuando los observamos en otros.
Quien habla con argumentos, no grita ni hace aspavientos.
Confianza en Dios, y poquita, decía una viejita.
Premio del trabajo justo, son honra, provecho y gusto.
Prefiere la deshonra de la caída, a la deshonra de las muletas.
La ignorancia es la madre del atrevimiento.
La frugalidad es una fortuna por sí misma.
La joya no puede ser pulida sin fricción, ni el hombre perfeccionarse sin dificultades.
Donde hay dolencia, haya paciencia.
Quien dice que la pobreza no es vileza, no tiene seso en la cabeza.