Hasta la hormiguilla tiene su colerilla.
Quien hace la cuenta sin el huesped, la hace dos veces.
Cuando uno no vive como piensa, acaba pensando como vive.
La herida causada por una lanza puede curar, pero la causada por la lengua es incurable.
Ya que la montaña no viene a mí, iré yo a la montaña.
A tu tierra grillo aunque sea con una pata.
Mentiras y olas, nunca vienen solas.
A quien come muchos manjares no faltarán enfermedades.
Juegos y risas, esas son mis misas; comidas y cenas son mis novenas.
Esto es de rompe y rasga.
Mientras la mujer grande se agacha, la chica barre la casa.
Más mueren de hartos que de faltos.
A los treinta doncellez, muy rara vez.
De descansar, nadie murió jamás.
Como vaya viniendo, vamos viendo.
Una variante sería "Quién juega con fuego se termina quemando.
Cuando el ojo no está bloqueado, el resultado es la visión.
Esta vida es un camote y el que no la goza es un chayote.
Crece donde has sido plantado. Empieza a tejer, y Dios te dará el hilo.
Vino y mujeres, dan más pesares que placeres.
Cama de novio, dura y sin hoyo.
Las palabras del anciano son muchas veces oráculo.
Vivo, serás criticado, y muerto, olvidado.
Tiene doble trabajo hincharse y deshincharse.
Quien tiene las hechas, tiene las sospechas.
De una espina, nace una rosa.
Quien mea y no pee, es como quien va a la escuela y no lee.
Sustos y disgustos matan a muchos.
No puedes impedir que las aves de la tristeza vuelen hacia ti, pero puedes impedir que aniden en tus cabellos.
Sana sana potito de rana si no sana altiro sanará mañana
Ama sois mientras el niño mama; después ni ama ni nada.
La mujer hilando, y el hombre, cavando.
Si volaran los necios, no veríamos el cielo.
Cuándo del pie, cuándo de la oreja, a mi marido nunca le falta queja.
Obras buenas, hazlas a manos llenas; malas, ni una hagas.
Julio, lo verde y lo maduro.
A un burro le hacían alcalde, y no lo agradecía.
Un tiznón solo no arde sin otro.
Ajo que salta del mortero, ya no lo quiero.
No pierdas un amigo provechoso por lo que de él te diga el mentiroso.
Las flores bonitas no dan buenos frutos.
El dinero del juego muchos lo tienen, pero pocos lo retienen.
Échate a enfermar y verás quién te quiere bien o quién te quiere mal.
No vale un ardite.
Para cruzar un río y dar dinero, nunca seas el primero.
Bailar la trabajosa.
A caballo no hay ningún cuerdo.
Oveja cornuda y vaca barriguda, no la trueques por ninguna.
Abarata, tendero, y ganarás más dinero.
Cada cosa en su lugar, ahorra tiempo en el buscar.