No abras los labios si no estás seguro de lo que vas a decir, es más hermoso el silencio.
Dios te guarde de hombre que no habla y de can que no calla.
A falta vieja, vergüenza nueva.
El ignorante al ciego es semejante.
Si de la tierra naciste y a la tierra has de volver, ese orgullo, ¿por qué?
Alquimia muy probada es la lengua refrenada.
El mucho saber hace sabios, pero no dichosos.
La aguja viste a los demás y permanece desnuda.
No hay puta ni ladrón que no tenga su devoción.
Hay miles de miserias en un solo amor
El pobre es rumboso; el rico roñoso.
No juzgues a tu amigo sin haberte puesto antes en su lugar
Palabra dada, palabra sagrada.
Ama de buen grado, si quieres ser amado.
Al bueno, porque te honre, y al malo porque no te deshonre.
Bien se sabe atrever quien nada tiene que aprender.
Ningún hombre honesto se hace rico en un momento.
Los ríos hondos corren en silencio, lo arroyos son ruidosos.
La contradicción es la sal del pensamiento
Una alegría compartida se transforma en doble alegría; una pena compartida, en media pena.
La envidia es en el ruin lo que en el hierro el orín.
El rico no pierde sino el alma, y las hijas de los pobres.
Escarmentar en cabeza ajena, doctrina buena.
Lo escaso es siempre lo más bello.
Ten el valor de la astucia que frena la cólera y espera el momento propio para desencadenarla
La ciencia siempre es decente, y la ignorancia insolente.
Si quieres ser bien servido, sírvete a ti mismo.
El derecho de los pobres no es más que llanto
Dios pocas veces quiere obrar, sino cooperar.
Mejor pocos truenos en la boca y más rayos en la mano.
Pedir es lícito, responder es cortesía.
Barba hundida, hermosura cumplida.
No vence, quien es valiente, si peca por imprudente.
Renuncia solo cuando estés bajo tierra
Quien casa con mujer bella, de su honra se descasa.
El ingrato por un favor, coces cuatro.
A mocedad sin vicio y de buena pasada, larga vejez y descansada.
A caballo regalado, no se le ve colmillo.
Todo necio confunde valor y precio.
No hay otra felicidad que la paz interior.
Los pícaros creen que nada puede hacerse sin picardía.
Mucho val y poco Cuesta, a mal hablar, buena respuesta.
El cordero manso mama a su madre y a cualquiera; el bravo ni a la suya ni a la ajena.
Dios perdona siempre, los humanos a veces, la naturaleza nunca.
La verdad es de un solo color
Lo que poco cuesta, poco se aprecia.
A cada cual inclina Dios para lo que es y a buen fin, si no lo tuerce quien se hace ruin.
Cortesía de palabra, o conquista o empalaga.
El honor es como un largo camino sin retorno, como un perfume de olor inaccesible.
Hombre mezquino, no pida ayuda a su vecino.