Sombrerito nuevo tres días en estaca.
La cuestión no es llegar, sino quedarse.
Muchachada que quiere ser casada, difícil es ser gardada.
Al que quiera celeste, que le cueste.
Hace un frío que se hielan las palabras.
En lugar ventoso, tiempo sin reposo.
¿Fiado has?. ¡Tú pagarás!.
El que vive en una casa de cristal no debe tirar piedras.
Ama a quien te ama y contesta al que te llama
En casa del que jura, no faltará desventura.
La nieve no rompe las ramas del sauce.
No es bueno huir en zancos.
A cama chica, echarse en medio.
El que roba a un ladrón tiene cien años de perdón.
Dame consejos sanos y dinero para ejecutarlos.
Cuanto en tu casa me metí, mejor callar lo que vi.
Vicio no castigado crece desatado
Tu mujer te pedirá disculpas cuando la luna se caiga.
En casa del pobre, la plata se vuelve cobre.
Mal te quiere quien con lisonjas te viene.
Las obras, con las sobras.
Quien tiene madre puta no es huérfano.
La manzana roja siempre tiene algún defecto.
La razón la tiene Sansón.
Quien dice la verdad, cobra odio.
Ausencia enemiga del amor, cuan lejos de ojos, tan lejos de corazón.
Guárdate de robar al oprimido y de robar al incapacitado. No hurtes la palabra del anciano. Al que obra mal, su orilla del río lo abandona, y su crecida le arrebata; el trueno es fuerte y los cocodrilos perversos.
Gratis, hasta las puñaladas.
Si el padre es ajo y la madre cebolla, ¿cómo puede oler bien el hijo?
Los tejados viejos necesitan muchas reparaciones
El que a otro quiere engañar, el engaño en él se puede tornar.
El matrimonio es como el flamboyán, empieza con flores y termina con vainas.
Ciento que hice, a todos satisface; pero una que erré, y todas las cagué.
El que mal anda, mal acaba.
El ojo del amante descubre una diosa en su amada
Quien hace bien al astroso, no pierde de ello, más piérdelo todo.
Cada pueblo tiene el gobierno que se merece.
Mujer que espera al príncipe azul, viches a los santos de tul.
El más gallardo señor, también peé de mal olor.
Quien primero viene, primero tiene.
Males comunicados, son aliviados.
Por uno que no es bueno, padece un pueblo entero.
El amigo se preocupa de tu cabeza, el enemigo de tus pies
Sacar las castañas del fuego.
Arrimarse a la boca del lobo es de hombre bobo.
Chapucero es el barbero que deja rasposo el cuero.
Mejor ser feo y atrayente, que buen mozo y repelente.
Con buena escoba, bien se barre.
Bueno es el mal que fue ocasión del bien.
Quien come mucho se empacha, y quien bebe se emborracha.