Lo que ha de ser, va siendo.
A quien Dios quiere bien, la perra le pare lechones.
Agua de mañana y concejo de tarde, no es durable.
Me dejó como la guayabera.
El mendigo pide pan, pero come carne si se la dan.
Más vale muerte callada que desventura publicada.
Belleza y dinero, primero lo postrero.
A nadie le amarga un dulce.
Se goza más amando que siendo amado
Vivir es morir lentamente.
Quien tiene tres y gasta dos, sirve a Dios, quien tiene dos y gasta tres, sirve a Lucifer.
Cuando los hombres son amigos el agua que beben es dulce
Aunque callo, irse han los huéspedes y comeremos el gallo.
Madre, casadme, aunque sea con un fraile.
El que amenaza, pierda la ocasión de la venganza.
El pan ajeno hace al hijo bueno.
Una vez terminado el juego el rey y el peón vuelven a la misma caja.
Tanto peca lo mucho como lo poco.
La necesidad es la madre de la imaginación.
Zozobra la verdad; más nunca ahogada la verás.
Si iniciaste el camino por voluntad propia mil ri parecen uno solo. (El ri es una unidad de medida de longitud japonesa)
Una vez se engaña a un gitano, dos a ningún cristiano.
En casa del herrero cuchillo de Embero.
Al confesor y al abogado, no les tengas engañados.
Quien cuando puede, no quiere; cuando quiere, no puede.
Las felicidades que gustan no duran demasiado
Soy una parte de todo lo que he encontrado
Calvo vendrá que calvo me hará.
Nunca vi mayor afán, que muchos hijos y poco pan.
Quien cede el paso ensancha el camino.
Lo que escatimes a tu mujer, no lo gastes en beber.
Cada cosa tiene su precio.
Orden y contraorden, desorden.
La verdad siempre sale a flote.
Los pastores serán brutales con las ovejas mientras las ovejas sigan siendo estúpidas.
Comprar al pobre, vender al rico.
Buen podador, buen viñador.
En tiempos de hambruna, batatas no tienen la piel.
El perro, mi amigo; la mujer mi enemigo; el hijo, mi señor.
Desnudos nacimos, y todo nos parece poco para vestirnos.
El poco seso canta en la mesa y silba en el lecho.
Habilidad de las mujeres, mear y llorar cuando quieren.
Si los escritos desaparecen la nación desaparecerá, si los escritos son brillantes la nación es excelente.
El consejo del padre capuchino: con todo lo que comas, vino.
Bien se puede creer, pues jura y no revienta.
Cada cual es dueño de su miedo.
Corazón apasionado no sufre ser aconsejado.
Ir de trapillo.
Justo es que pierda lo suyo, quien robar quiso lo tuyo.
Mal se saca agua de la piedra.