De uvas a peras.
La cabra coja, junto a la casa trota.
El que trabaja, no come paja
Pan no mío, me quita el hastío.
Con el mal pastor, las ovejas se queman al sol.
Bonita y fina me haga Dios; que rubia y blanca me haré yo.
Quien calla otorga
El que no tiene hijos los mata a palos.
Las palabras son como las abejas: tienen miel y aguijón.
Como buscar una aguja en un pajar.
Beber, para comer; y aún eso, sin exceso.
Una cáscara de coco llena de agua es como un océano para una hormiga.
Ya has contado las hazañas de tus abuelos; cuenta ahora las tuyas, y nos reiremos.
Una familia unida come del mismo plato.
Más fácil es llenar la barriga que los ojos.
Tal para cual, para tal culo, tal pañal.
Para coger peces, hay que mojarse el culo.
Moza ventanera, o puta o pedorrera.
Hijo casado, vecino airado.
Ayunen los santos, que no tienen tripas.
Eso son otros veinte pesos.
La víbora y la mujer tienen la ponzoña en la boca.
Más vale loco que necio.
A chica cama, échate en medio.
El que quiera/e la col, quiera las hojas de alrededor.
El que buena cama hace, en buena cama se acuesta.
Todo cojo le echa la culpa al empedrado
No hará casa con azulejos, quien en cazar gasta su tiempo.
Zapato os daré que tengáis que romper.
Ballesta de amigo, recia de armar y floja de tiro.
Mayo que fuere ventoso, todo fruto hace sabroso.
A bobos y a locos, no los tengas en poco.
El que da pan a perro ajeno, pierde el pan, pierde el perro.
Voz del pueblo, voz del cielo.
Por la hebra y por el hilo, se sava el ovillo.
El que tiene tierra, tiene guerra.
A escote, no hay nada caro.
Febrero y las mujeres tienen en un día diez pareceres.
Variante: El pez que busca el anzuelo, busca su duelo, dice mi abuelo.
Mal ganado es de guardar doncellas y mozas para casar.
Febrerillo corto con sus días 28, si tuviera más cuatro, no quedaba ni perro ni gato.
Al que al cielo escupe, en la cara le cae.
Cazador, mentidor.
A tu amigo pélale el higo y a tu enemigo el prisco.
A cántaro roto, otro al puesto.
El labrador antes sin orejas que sin ovejas.
Las indirectas del padre Cobos.
A cama pequeña, échate en medio.
Cierre tras sí la puerta quien no la halló abierta.
Al que no quiera taza, taza y media.