Halagos de suegra, consuelo de nietos.
Pájaro de mar por tierra, tempestad segura o gran novedad
Si comes cerezas con los poderosos te arriesgas a que los huesos lluevan contra tu nariz.
Una palabra deja caer una casa.
Putas y toreros, a la vejez os espero.
El oro se prueba con el fuego; la mujer, con el oro; y el hombre, con la mujer.
Al comer y al cagar, prisa no te has de dar.
Quien comprar quiere la yegua o el burro antes la menosprecia.
Día vendrá que tenga peras mi peral.
Agua caliente, salud para el vientre.
Donde uno piensa, otro sueña.
Los cojones del cura de Villalpado, los llevan cuatro bueyes y van sudando.
Tienes menos sesos que una piedra.
Los pies del hortelano no echan a perder la huerta.
Abril, uno bueno entre mil.
A cada pez le llega su vez.
La buena suerte, durmiendo al hombre le viene.
Buena fama, hurto encubre.
Donde hablen, habla; donde ladren, ladra.
El garbanzo para San Marcos, ni nacido ni en el saco.
Castígame mi madre, y yo trómposelas.
Echar todo a doce, aunque nunca se venda.
Zapaticos de charol, ni para el frío ni para el calor.
Ahora que tengo potro, pongo la vista en otro.
Mujer, no seas boba y no se te acabe el pan de la boda.
De este destripaterrones venimos los infanzones.
Cien refranes, cien verdades.
Dios te dé salud y gozo y casa con corral y pozo.
Todos son unos, muertos y difuntos.
De jugador a cornudo, el canto de un duro.
El que nace para burro, de niño ya tiene orejas.
Contestación sin pregunta, algo barrunta.
Chimenea que tira poco, el humo a los ojos.
Al hombre harto, las cerezas le amargan.
Vivir juntos es endemoniarse juntos.
Alábate, burro, que nadie te alaba.
En el bosque no hay pájaros gordos.
De un hueco salimos y a un hueco vamos a dar.
Borrego recién pelado, no lo lleves al mercado.
Más quiero ser de moza desdeñada, que de vieja rogada.
Regalos, regalos, ¡a cuántos buenos hicisteis malos!.
Cuando la yegua no pasa y la mujer dice se casa, la yegua no pasa y la mujer se casa.
Quien tiene pies, de cuando en cuando da traspies.
Jugarse hasta la camisa.
El lechón que siendo lechón no lo matan, muere marrano.
Unos nacieron para moler y otros para ser molidos.
Idos y muertos es lo mesmo.
Saber cuántas son cinco.
Puede suceder algo imprevisto de un momento a otro.
En los meses frioleros, se tapa hasta el brasero.