Es un buen criado el que no habla sin ser preguntado.
Busca una mujer que sepa guisar y coser; y si bien lo quieres pasar, que más que coser sepa guisar.
Una boca y dos orejas, tenemos; para que oigamos más que hablemos.
De día no veo y de noche me espulgo.
Mejor que juntar las manos para rezar, es abrirlas para dar.
Si no tienes a alguien en la casa de los ídolos, no beberás leche de coco
Viejos los cerros y reverdecen
Hacer un hueco para tapar otro.
Si quieres comida mala, come la liebre asada.
Zapateros; los lunes borrachos y los demás días embusteros.
Yo duro y vos duro, ¿quién llevará lo maduro?.
No es la vaca más ubrona, quien más leche proporciona.
Carnero, hijo de oveja, no yerra quien a los suyos semeja.
De la mar el mero y de la tierra el carnero.
Hombre de voz hueca, sesera vacía o seca.
Bromas pesadas solo al que las da le agradan.
Nadie come mejor que el que se procura la comida con sus propias manos
El hijo que quieras más, ése se te irá en graz.
No tienes dedos para el piano
En casa llena sienta bien la torta ajena.
Maldiciones de putas viejas, no comprenden mis orejas.
Si voy, con lo que te doy.
Oveja cornuda y vaca barriguda, no la trueques por ninguna.
La peseta, la vela y el entierro por donde quiera.
Lo que la sardina requiere es pica y bebe.
El pobre es rumboso; el rico roñoso.
¿Fiaste?. ¡La cagaste!.
Buen alzado pone en su seno, quien escarmienta en mal ajeno.
Tan sano es el trabajo, como en la sopa el ajo.
Ojo al parche.
Jinca la yegua.
El que no trabaja no come.
Hacer el agosto.
Boca de fraile, solo al pedir la abre.
La vida es corta como la escalera de un gallinero y encima repleta de mierda.
A razón de catorce, siete es la media, venticinco mujeres cincuenta tetas, y si son de gorrina...cientocincuenta.
Quien se duerme, no pesca peces.
El comer y el cagar, con reposo se han de tomar.
Más haces callando que gritando.
Son más los que mueren por comer que los que mueren de hambre.
Más mató la receta que la escopeta.
Yerro es ir de caza sin perro.
Brasa trae en su seno, la que cría hijo ajeno.
Cuando me dan lo que quiero, tengo un genio como un cordero.
Lo que del corazón rebosa, sálese por la boca.
Buen cazador, mal labrador.
Ajo, agua y resina; a joderse, aguantarse y a resiganrse.
Bien sabe el asno en que casa rebuzna.
Arreboles al oriente, agua amaneciente.
A espaldas vueltas, memorias muertas.