Viejos los cerros y reverdecen
Es como la gatita de Maria Ramos, que tira la piedra y esconde la mano.
Si no tienes a alguien en la casa de los ídolos, no beberás leche de coco
Es un buen criado el que no habla sin ser preguntado.
Una boca y dos orejas, tenemos; para que oigamos más que hablemos.
Busca una mujer que sepa guisar y coser; y si bien lo quieres pasar, que más que coser sepa guisar.
Hacer un hueco para tapar otro.
Zapateros; los lunes borrachos y los demás días embusteros.
Yo duro y vos duro, ¿quién llevará lo maduro?.
Cuando no hay carne de lomo, de toda como.
No es la vaca más ubrona, quien más leche proporciona.
Si quieres comida mala, come la liebre asada.
De la mar el mero y de la tierra el carnero.
Carnero, hijo de oveja, no yerra quien a los suyos semeja.
Bromas pesadas solo al que las da le agradan.
Hombre de voz hueca, sesera vacía o seca.
El hijo que quieras más, ése se te irá en graz.
Nadie come mejor que el que se procura la comida con sus propias manos
En casa llena sienta bien la torta ajena.
No tienes dedos para el piano
La peseta, la vela y el entierro por donde quiera.
Maldiciones de putas viejas, no comprenden mis orejas.
Oveja cornuda y vaca barriguda, no la trueques por ninguna.
Si voy, con lo que te doy.
El pobre es rumboso; el rico roñoso.
El que no trabaja no come.
¿Fiaste?. ¡La cagaste!.
Lo que la sardina requiere es pica y bebe.
Buen alzado pone en su seno, quien escarmienta en mal ajeno.
Hacer el agosto.
Tan sano es el trabajo, como en la sopa el ajo.
Boca de fraile, solo al pedir la abre.
Ojo al parche.
Jinca la yegua.
Quien se duerme, no pesca peces.
La vida es corta como la escalera de un gallinero y encima repleta de mierda.
El comer y el cagar, con reposo se han de tomar.
A razón de catorce, siete es la media, venticinco mujeres cincuenta tetas, y si son de gorrina...cientocincuenta.
Más haces callando que gritando.
Son más los que mueren por comer que los que mueren de hambre.
Más mató la receta que la escopeta.
Lo que del corazón rebosa, sálese por la boca.
Cuando me dan lo que quiero, tengo un genio como un cordero.
Yerro es ir de caza sin perro.
Arreboles al oriente, agua amaneciente.
Brasa trae en su seno, la que cría hijo ajeno.
Buen cazador, mal labrador.
Bien sabe el asno en que casa rebuzna.
Ajo, agua y resina; a joderse, aguantarse y a resiganrse.
De uvas a peras.