Tapados como el burro de la noria.
Zumo de limón, zumo de bendición.
No es oro todo lo que reluce, ni harina lo que blanquea.
Bebe vino manchego y te pondrá como nuevo.
Dos por el conejo pelean, y llega el tercero y se lo lleva.
A quien siembra espeso, dos veces le merma la panera: una cuando coge y otra cuando llena.
Al hombre pobre, la cama se lo come.
Lloviendo en San Juan, quita vino aceite y pan.
El día en que la mierda tenga algún valor, los pobres nacerán sin culo.
Ocurre en las mejores familias.
Mentiras de día y pedos de noche, los hay a troche y a moche.
Ratón que no sabe más que un horado, presto es cazado.
A perro colimbo, sartenazo en los hocicos
Estar en tres y dos.
Serio como perro en bote.
Dos perros difícilmente se ponen de acuerdo sobre el mismo hueso
Dar a guardar las ovejas al lobo.
Pan tierno, casa con empeño.
La labranza es hermana gemela de la crianza.
Nadie ponga al fuego su olla vacía esperando que el vecino se la llene de carne.
El borriquito delante, para que no se espante.
Al que nace para martillo, del cielo le caen los clavos.
Vayan las verdes por las maduras.
A la mesa, de los primeros; al trabajo, de los postreros.
Hoy no se fía aquí, mañana sí.
Vieja verde caprichosa, ni fue buena madre ni buena esposa.
Ratones nos dé Dios, y gatos nos los daremos.
Bellotas y castañas hacen malas hilancias.
Emplea palabras suaves y argumentos fuertes.
A la luna, el lobo al asno espulga.
De donde menos se piensa, salta la liebre.
El hambre es una fea bestia
Palabras blandas te pondrán en andas.
Junto al buey viejo aprende a arar el nuevo.
Los perezosos se pasan la vida rascando la tripa a las cigalas.
El que al asno alaba, tal hijo le nazca.
Con el mismo cuero las correas.
Con la mujer y el pescado, mucho cuidado.
Hasta una hormiga que pierde, duerme. Hay dos animales ingratos: las mujeres y los gatos.
Agua y luna, tiempo de aceituna.
Al que se hace de miel, las moscas se lo comen.
Es un garbanzo de a libra.
Casa vieja todo es goteras.
Jumento es un gran suplefaltas: si no hay caballo, él trota; si no hay buey, él ara.
Ni amor reanudado ni chocolate recalentado.
Ni tan adentro del horno que te quemes, ni tan afuera que te hieles.
Una golondrina no hace verano.
Cinco puercos son manada.
El que de joven no trabaja, de viejo duerme en la paja.
La mejor receta, la dieta.