A la noche, arreboles, a la mañana habrá soles.
Este come cuando hay, caga por chirolas, camisa a medio lomo, pantalón a las rodillas.....
El día que amasó, mal día pasó; pero peor es no tener qué amasar ni qué cerner.
Duro como teletubbie en alfombra de velcro.
El cestero que hace un cesto, hace ciento.
Para poner el rejo flojo, hay que meterlo en remojo.
Mala olla y buen testamento.
En casa del capellán, no falta nunca el pan.
Refrán de palo, refrán de fuego.
Para vivir con alegría, hijos sanos y hacienda en medianía.
Humos de plata o belleza, se suben a la cabeza.
Al tomar mujer un viejo, o tocan a muerto o a cuerno.
Hijo de gata, ratones mata.
Quien solo piensa en lo que en su vientre entra, no vale más que lo que de su vientre sale.
Una taza de café trae cuarenta años de amistad.
A muy porfiado pedir, no hay que resistir.
Nadie se mira su moco, pero sí el que le cuelga al otro.
Come niño, y crecerás; bebe, viejo, y vivirás.
Perro flaco soñando con longaniza.
Pa' todo hay fetiche.
El que come tierra, carga su terrón.
Molino cerrado, contento el asno.
Quien no es para más, de hambre en su tierra perecerá.
Déjate de medios días, habiendo días enteros.
Como caldo de zorra, que esta frío y quema.
A "idos de mi casa" y "qué queréis con mi mujer" no hay que responder.
No gastés pólvora en chimancos.
Comer, besar y rascar, es solamente empezar.
Agua al higo, que ha llovido.
Quien duerme no coge liebre.
A la mesa de San Francisco, donde comen cuatro, comen cinco.
La vida es una cebolla y hay que pelarla llorando.
Amores nuevos olvidan los viejos.
Amistades y tejas, las más viejas.
Dando al diablo el hato y el garabato.
Otra cosa es con guitarra
Aleluya, aleluya, cada uno con la suya.
Indio comido indio ido.
A camas honradas, no hay puertas cerradas.
Lo que puedas hacer hoy, no lo dejes para mañana.
Hay muchos bobos que nacen, pero son más los que se hacen.
Aunque uno esté dormido, no deja de amanecer.
A un traidor, dos alevosos.
Preferir ser jade en añicos antes que una teja entera.
Pan ajeno, caro cuesta.
En amores, los que huyen son vencedores.
A cuarto vale la vaca, y si no hay cuarto no hay vaca.
Al buen amigo, dale tu pan y dale tu vino.
Tapados como el burro de la noria.
Ni cenamos ni se muere padre.