La mujer, generalmente hablando, está, generalmente, hablando.
¿Con caballo, con dinero y sin mujer, cuándo se te vuelve a ver?.
Un hombre tiene la edad de la mujer a la que ama.
Perro, caballo y mujer, tener bueno o no tener.
Se coge al toro por los cuernos, al hombre por la palabra y a la mujer por el elogio.
El hombre donde nace, el buey donde pace.
El hombre propone y Dios dispone.
De esperanzas vive el hombre, pero muere de desilusiones.
Ni a pícaro descalzo, ni a hombre callado, ni a mujer barbada les des posada.
Yo duro y vos duro, ¿quién llevará lo maduro?.
Con la mujer y el dinero no te burles, compañero.
Abrir al hombre y dar lugar por donde le entren al melonar, sería necedad.
El dinero corrompe al hombre.
El hombre se casa cuando quiere y la mujer cuando puede.
Gente de trato llano, esa es de mi agrado.
Del mal que el hombre teme, de ése casi siempre muere.
Con un carro y un borrico, el hombre se hace rico.
Los hombres son como los caracoles que con el buen tiemposalen de la concha y con el malo se esconden en ella
Si ves a un hombre cargado, no preguntes si es casado.
A la aguja, buen hilo, y a la mujer, buen marido.
Ningún hombre vale más que otro si no hace más que otro
Con buena gente, trataré yo; con gentuza, no.
De la naranja y la mujer, lo que ellas den.
Casado que vuelve a casa manivacío, ese es baldío; casado que vuelve a casa manilleno es bueno.
Más vale mujer triste que marido que embiste.
Indio, mula y mujer si no te la han hecho, te la van a hacer.
Cuando el hombre se mea las botas, no es bueno para las mozas.
Amigo, amigo, llamalé conocido, y va bien servido.
En casa del mezquino, más manda la mujer que el marido.
Con mujer que tiene dueño, ni sueño.
El amor es carne para el mancebo y hueso para el viejo.
A la buena casada, solo su marido le agrada.
Un hombre con buen talento, vale por ciento.
Hoyo en la barba, hermosura acabada.
Buen compañero, solo Dios del cielo.
Mujer pecosa, mujer hermosa.
El hombre astuto, hasta de los males saca buen fruto.
Dura el nombre más que el hombre.
Pedir al hombre veras es pedir al olmo peras.
El que da algo a un hombre bueno hace una buena venta.
Naranjas y mujeres, den lo que ellas quisieren.
Es mejor tres hombres corrientes que uno sabio.
Esperando marido caballero, lléganle las tetas al braguero.
El que no tiene mujer, cada día la mata; más quien la tiene, bien la guarda.
La mujer el pan amasa y el viejo mande en casa.
El que por su gusto es buey hasta la coyunda lame.
En casa como porquero, y en la calle, caballero.
Con un mucho y dos poquitos se hacen los hombres ricos.
Sol puesto, obrero suelto.
Al hombre bueno, no le busquen abolengo.