Ocasión llegada presto agárrala.
A cucharón grande pa' quitar el hambre.
Aquellos son ricos, que tienen amigos.
Zanahorias, no; cosas que unten la barba quiero yo.
A donde acaba el novio, empieza el marido.
Del santo me espanto, del pillo, no tanto.
El hombre necio, menosprecia a su madre.
Pariente que no me luzca, un rayo que lo desmenuzca.
El que es pendejo ni de dios goza.
El pobre es rumboso; el rico roñoso.
Al mal tiempo, buena cara.
El viejo quiere más vivir, para más ver y oír.
Date a deseo y olerás a poleo.
Cada uno en su casa es rey, pero su mujer hace la ley.
No necesito niguas para ser tishudo. o: No necesito niguas (bichos picadores) para tener pies grandes.
Me gustaría hacer todo lo que hizo el muerto, menos morirme.
Mientras un hombre no tiene la cabeza cortada, nada está completamente perdido en él.
Las mujeres son como las veletas: solo se quedan quietas cuando se oxidan.
Adulador; él es tu enemigo peor.
Dale que le das; que importunando mucho, algo sacarás.
El que fía lo que tiene, a velar se queda.
Tal para cual, Pedro para Juan.
Huí de la ceniza y caí en las brasas.
Breve habla el que es prudente.
Bromas pesadas solo al que las da le agradan.
Por el interés te quiero Andrés.
Ballesta de amigo, recia de armar y floja de tiro.
Pájaro y flor, en abril buscan su amor.
Quien quiere bueno y barato, demora buscando un rato.
Oficio que no mantiene a su amo, vaya al diablo.
Jáquima puesta , entiéndese vendida con la bestia.
Bueno es pan duro, cuando es seguro.
Amo de muchos gañanes, todos para él truhanes.
La casa del escudero, ventaja lleva del caballero.
No hay hombre tan malo que no tenga algo bueno; ni tan bueno que no tenga algo malo.
Si culo veo, de culo me da deseo.
Comprar de ahorcado y vender a desposado.
El que está en pié, mire no caiga.
A veces, el flaco derriba al fuerte.
El que un bien gozar espera, cuando espera, desespera.
Dar del pan y del palo, para hacer buen hijo del malo.
Al capón que se hace gallo, azotallo.
Humano es el errar y divino el perdonar.
Gaviota hacia tierra, marinero a la mierda.
Lo quiere como la mula a la carreta.
Con un bocado de trigo y otro del prado, saca mi maridito gordo el ganado.
Buenos amigos y buenos Abriles, uno entre miles.
Llave puesta, puerta abierta.
El hijo que quieras más, ése se te irá en graz.
Me fui a confesar con un padre capuchino, y me puso de penitencia que me casara contigo.