Dama tocada, dama jugada.
A casa de tu hermano no vayas de ordinario, y menos si es casado.
Buen corazón quebranta mala ventura.
Amigo, mientras te lo digo, que una hora después, otra cosa es.
Al que quiera saber, mentiras a él.
A la puta y al barbero, nadie los quiere viejos.
El que tenga rabo de paja, no se arrime a la candela.
Es de vidrio la mujer, pero no se ha de probar si se puede o no romper, pues todo podría ser.
Si quieres ver a tu marido morir, dale berros en abril.
Humos de plata o belleza, se suben a la cabeza.
Esto es de rompe y rasga.
Andallo, mi vida, andallo, quien no puede a pie, que vaya a caballo.
El que a hierro mata , a hierro muere.
La mujer con quien te cases no te gane en heredades.
Real ahorrado, real ganado.
mas puto ke joakito dandole a un ornitorrinco africano en celo.
Come con él, y guárdate de él.
A quien reparte sus bienes antes de la muerte, agarra una estaca y pégale en la cabeza.
Barba a barba, vergüenza se cata.
Quien bien tiene y mal escoge, si sale mal que no se enoje.
Esta muy pelón el indio para poder hacerle trenzas.
Detrás de los picos van los chicos.
El hombre puede pasar por sabio cuando busca la sabiduría; pero si cree haberla encontrado es un necio.
Cuando sea monja te regalaré un higo, dijo un amigo a otro amigo.
Al ausente, por muerto le da la gente.
A caballo dado no se le ve (el) colmillo. (v. tb. "A caballo regalado...", más abajo
En burlas ni en veras, con tu señor no partas peras; darte ha las duras y comerse ha las maduras.
Ama de buen grado, si quieres ser amado.
El que se convida, fácil es de hartar.
La edad madura es aquella en la que todavía se es joven, pero con mucho más esfuerzo.
La mejor de todas las mujeres, es la que gusta a todos los hombres.
Con los curas a oscuras nunca te quedes, que aunque llevan refajos no son mujeres.
Al miedo plata; y al amor cariño.
Mal hace quien no hace bien, aunque no haga mal.
Parientes y señor, sin ellos se está mejor.
Juez que admite regalos, llevarlo a palo.
Al perro que tiene dinero se le llama señor perro.
Bueno por un huevo y ruin por dos, aléjemelo Dios.
Amigos, oros y vinos, cuanto más viejos, más finos.
Errar es humano, perdonar es de sabios.
Hazte ropa una vez al año, pero de buen paño.
El haragán es el hermano del mendigo.
Al loco y al toro, dale corro.
Caída, casamiento y catarro, tres ces que mandan al viejo a mascar barro.
El que se viere solo y desfavorecido, aconséjese con los refranes antiguos.
Amistad de yerno, sol en invierno.
Cuando joven, de ilusiones; cuando viejo, de recuerdos.
Ni es carne, ni es pecado.
La avaricia, lo mismo que la prodigalidad, reducen a un hombre al último mendrugo.
El que más madrugo, un talego se encontró.