Humildad y fiereza, todo en una pieza.
Hacer la del humo.
Del viejo el consejo.
Sábele bien y hácele mal a mi borriquito hoja de nogal.
Más honor que honores.
Si no gozo de mi dinero, ¿para qué lo quiero?
Busca arrepentimiento, el que busca casamiento.
A mono viejo no se le hace morisqueta.
El que es de tu profesión, es tu perdición.
Buenas costumbres y dineros, hacen de los hijos caballeros.
Amor de puta y convite de mesonero, siempre cuesta dinero.
Tan puta es el que las da como el que las toma.
El que al amigo desea gran prosperidad, desea se deshaga la amistad.
Más vale buen amigo que pariente ni primo.
Cuando uno esta en malas, hasta la mujer se le niega.
Alábate, asno, que te crece el rabo.
Clavija del mismo madero no la quiero.
Boda, en igualdad, hasta en la edad.
Abad, judío y madona, jamás perdonan.
En el marido, prudencia; en la mujer, paciencia.
De todas maneras, aguaderas.
A quien buenos cojones tiene, lo mismo le da por lo que va como por lo que viene.
La mujer es como la guitarra, si no la tocan no suena.
Dale un pez a un hombre y comerá un día; enseñale a pescar y comerá siempre.
Jóvenes a la obra, viejos a la tumba! Manuel
Armas y dineros buenas manos quieren.
Quien se mete a redentor, lo clavan, como al Señor.
A comer, sé tu el primero; a pelear, el postrero.
Culo veo, culo quiero.
De gran corazón; el sufrir y de gran seso, el oír.
Indio que va a la ciudad, vuelve criollo a la heredad.
Marido celoso, ni come ni duerme con reposo.
Mal ganado es de guardar doncellas y mozas para casar.
Quién retozó de soltera, no diga nada de la ajena.
A buen santo te encomiendas.
El hombre es verdaderamente libre cuando ni teme ni desea nada
Eso es meterse en camisa de once varas.
El que va para viejo va para pendejo.
Al amigo que es vicioso, tratarlo poco.
La amistad entre los hombres que se estiman es como la luna nueva que crece a medida que pasan las noches
Quien con muchachos se acuesta, cagado amanece.
La mujer finge más que miente; el hombre miente más que finge.
Prefiero burro que me cargue y no caballo que me tumbe.
Miren quién habló, que la casa honró.
Que tires para abajo, que tires para arriba, siempre se hara lo que tu mujer diga.
Debajo del buen sayo está el hombre malo.
Calvo vendrá que calvo me hará.
A la mujer bigotuda, de lejos se le saluda.
Amigo que quiere mi capa es ladrón de solapa.
El que da lo que tiene a pedir se atiene.