Pleito y orinal llevan al hombre al hospital.
Aquel es tu amigo, el que te quita el ruido.
Zamarra y chaquetón, iguales son.
Del que mucho cela a su mujer, guardate como de Lucifer.
Al buen, regalo; al malo, palo.
El buen vino añejo hace al hombre niño y remoza al viejo.
Al que le caiga el sayo, que se lo ponga.
Después de un gustazo, un trancazo.
Hambre y frío entregan al hombre a su enemigo.
Al año caro, armero espeso y cedazo claro.
De invierno, la levadura; de verano, la mujer aguda.
Hacer algo de cayetano.
Molino que no muele, algo le duele.
Saber elegir buena mujer, es mucho saber; pero sin mucho examen, no puede ser.
Haz bien y no mires a quien.
Quien hace, aplace.
A bien te salgan, hija, estos arremangos.
No te arrugues cuero viejo que te quiero pa tambor No te canses en pensar, si los otros han de hablar.
Caldo de gallina y precaución no hicieron jamás daño a hombre ni varón.
Fragilidad tu nombre es mujer.
No desees a la mujer del prójimo...date el gusto.
Cada uno como pueda se explique, y se rasque donde le pique.
Alta y esbelta me haga Dios, que rubia y morena ya me haré yo.
No des a guardar ni al niño el bollo, ni al viejo el coño.
Un secreto bien guardé; aciértalo tú, que yo lo diré.
Llegar y besar, suerte es singular.
Desnudo naci, desnudo me hallo; ni pierdo ni gano.
Maldita seas, ave; la pluma, más no la carne.
No es noble quien lo es, sino quien lo sabe ser.
A Dios, lo mejor.
Amigo serás, pero a comer a tu casa.
A fraile no hagas cama; de tu mujer no hagas ama.
Da y ten, y harás bien.
Buey viejo, lleva el surco derecho.
Honra merece el que a los suyos se parece.
Si un hombre tiene hambre no le des un pez, enséñale a pescar.
Hay tres cosas que el ser humano necesita en su vida: alguien a quien amar, algo que hacer y una esperanza para el futuro.
Mens sana in corpore insepulto.
A tal puta, tal rufián.
Más vale bien amigada que mal casada.
¿A un perdido, quién lo pierde?.
El cierto amigo, en la cosa incierta se conoce.
A honra demasiada, interés hay encubierto.
El vino debe tener tres prendas de mujer hermosa: buena cara, buen olor y buena boca.
Si la serpiente oyera y el escorpión viera, no habría hombre que al campo saliera.
Yerra, y no poco, el que discute con un loco.
Mozo sermonero o no tiene novia o no tiene dinero.
De paja o de heno, mi vientre lleno.
El que está, y no está por su gusto, que se joda es justo.
De persona palabrera, nunca te creas.