Volverse humo.
Agua vertida, mujer parida.
A barba moza, vergüenza poca.
Maña y saber, para todo es menester.
Feo, pero con suerte.
El amor de la mujer, en la ropa del marido se echa a ver.
Como mi hermano, que entró de mozo y salió de amo.
¿Cómo hay que vivir al lado de la gente? ¿Obra desconsideradamente, vive, el que sostiene y eleva a los hombres?
Todos los hombres se entenderían bien sin las palabras mio y tuyo.
Variante: El caballo y la mujer, donde se puedan ver.
Fuego guisa hoya, que no moza orgullosa.
Si a los treinta no te has casado ni a los cuarenta eres rico, arre borrico.
Mi marido es tonto y yo vivaracha; cuando yo salto, el se agacha.
Es devoto o es loco quien habla consigo solo.
El agua para el pollino, para el hombre el vino.
El buey, arando en la loma, trabaja para que otro coma.
La mujer para ser buena, poco culo y buenas tetas.
A buey viejo, no se le saca paso.
Ruin señor, cría ruin servidor.
Pedro se casó en mi pueblo, cojo, manco y jorobado; cómo seria la novia si fue engañado.
El tabaco, el vino y la mujer, al hombre echan a perder.
Dame gordura, darte he hermosura.
Mal empleada está la hacienda en quien no es señor de ella.
Ni es carne, ni es pecao.
Mal se conforma con el viejo la moza.
Igual me da estar arriba que abajo, si soy el que trabajo.
De mozo rezongador nunca buena labor.
Un coloño bien atao, evita dos mandaos.
Mujer muerte, siete a la puerta.
La primera mujer, escoba, y la segunda, señora.
La mujer hermosa, o loca o presuntuosa.
Es fácil cambiar el curso de los ríos y las montañas, pero difícil cambiar la naturaleza de un hombre.
En buenas manos está el pandero que lo sabrá bien tañer.
Mujer casada que trabaja, trabaja fuera y trabaja en casa.
Donde mujer no hay, el diablo la trae.
Una escoba ataviada, por dama hermosa pasa.
Moza casada con un viejo, mal parejo; mozo casado con una vieja, mala pareja.
El que bien tiene y mal escoge, por mal que le vaya que no se enoje.
A buen año y malo, molinero u hortelano.
No hay grandes hombres para el ayuda de cámara.
Ni buen fraile por amigo, ni malo por enemigo.
Dios creó el tiempo, pero el hombre creó la prisa.
Gente de navaja, poco trabaja.
Amigo indiscreto, ni es buen amigo ni guarda secreto.
El casado, casa quiere y costal para la plaza.
Quien quiera saber, que compre un viejo.
Allega, allegador, para buen derramador.
Al comprar caballos y al tomar mujer cierra los ojos y encomiéndate al Señor
Un hombre cojo aún puede montar a caballo, un hombre sin manos aún puede pastorear ovejas y un hombre sordo aún puede matar; mejor es estar ciego que arder en la pira funeraria. Son los muertos quienes no pueden hacer nada.
Abril hueveril; Mayo pajarero.