Julio el mes más corto cuando hay peculio.
Hay que predicar con el ejemplo.
El cebo oculta el anzuelo.
Buitres y milanos, primos hermanos.
Cuando críe a los cuarenta, deja de hacer las cuentas.
Al mal pintor se le quedan calvos los pinceles.
Regalos, regalos, ¡a cuántos buenos hicisteis malos!.
Suelo mojado, cajón seco.
Más se logra con amor que con dolor.
Perdona, antes de que el sol se ponga.
No hay balanza tan recta que algún tiempo no se tuerza.
Quién no gusta del vino, de Dios espere el castigo.
A la hija, tápala la rendija.
Entre el silencio del velorio mudo, se le zafa a cualquiera un estornudo.
Al niño besa quien besar a la madre quisiera.
Yo me quejaba que no tenía zapatos, hasta que me encontré a alguien que no tenía pies.
Si quieres quedar bien, nunca digas que te va muy bien.
Más tiran dos tetas que dos carretas.
El pecado te acusa.
Llegó el momento de la verdad.
La lengua unta y el diente pincha
Luna con cerco, lluvia y viento.
Te puedes arruinar por porfiada y por fiar.
Agua trae en el cuerpo luna con cerco.
Fía poco, del que tiene horror al mosto.
Tiempo de grajos, pueden ser más los de arriba que los de abajo.
Nunca falta un roto para un descosido, ni una media sucia para un pie podrido.
Dios inventó la balanza, y el diablo la romana.
Ave que vuela, a la cazuela.
Escribir despacio y con buena letra.
Candil que no tiene mecha, no aprovecha.
No se manda al corazón
Fantasmas y fantoches, a troche y moche.
Variante: El sordo no oye, pero compone.
En prisión y enfermedad, se conoce la amistad.
Un amor reciente es como el vino nuevo que tiene que madurar para ser bueno
Poda para los Santos aunque sea con un canto.
Bendita la casa aquella que huele a antiguo toda ella.
Agua de mañana y concejo de tarde, no es durable.
Lo que para unos es triaca, para otros es caca.
Siempre es bueno tener palenque donde rascarse.
También al verdugo ahorcan.
Dirán si eres limpio o guarro, las costeras de tu carro.
La vida da muchas vueltas.
Nadie sabe bien su oficio si no lo toma por vicio.
Hasta el cuarenta de mayo no te quites el sayo
La envidia sigue al mérito, como la sombra al cuerpo.
El que a cuchillo mata a cuchillo muere.
Septiembre, o seca las fuentes o se lleva los puentes.
De la madre la gran ciencia, es tener mucha paciencia.