De soltera, fina y curiosa, de casada, gorda y asquerosa.
El melón y la mujer, malos son de conocer.
Mujeres en visita, luego sueltan la maldita.
Ante el menesteroso, no te muestres dichosos.
La mujer virtuosa, corona es de su marido.
La mujer como la vaca, se busca por la raza.
Hablo de la gente de nuevo cuño.
La mujer y el sacristán, de la tierra sacan el manjar.
A la mujer casada, no le des de la barba.
Hijos y mujer añaden menester.
Ni aún al Diablo ha de temer quien no teme a una mujer.
El que a los suyos se parece, honra merece.
Ten buen pulso, alza la bota, y acompaña al pijota.
En la mesa y en el juego, se conoce al caballero.
Al papel y a la mujer hasta el culo le has de ver.
Cuanto más se conoce a los hombres, más se admira a los perros.
El agua para los peces; para los hombres, vino a montones.
En casa del herrero, martillo de palo.
Si hubieres menester a alguno, bésale en el culo, si él te hubiere menester, bésete él.
Cada uno se apaña según tiene maña.
Buen amigo es el gato, cuando no araña.
Cantarillo que muchas veces va a la fuente, o deja el asa o la frente.
Baco, Venus y tabaco ponen al hombre flaco.
Vuelve a tu menester, que zapatero solías ser.
Mujer, no seas boba y no se te acabe el pan de la boda.
Ni fíes mujer a fraile, ni barajes con alcalde.
Condición es de mujer despreciar lo que dieres y morir por lo que le niegues.
A buen amo, mejor criado.
Muchachada discretas, no muestran las tetas.
Ron, ron; tras la capa te andan.
Si ayer eras Don Nadie y hoy Don Alguien eres, ¿qué más quieres?
El guayabo más le asienta, a aquel que paga la cuenta.
Abaja acá, gallo, que estás encaramado.
Dios da mocos al que no tiene pañuelo.
Igual con igual va bien cada cual.
Mano fría y pie caliente, salud competente.
Huerto sin agua, casa sin tejado, mujer sin amor y marido descuidado.
La mujer gentil, de un pedo apaga el candil.
A clérigo hecho fraile, no le fíes tu comadre.
A la mujer brava, la soga larga.
Burlas pesadas, ni para viejas ni para casadas.
El sastre, corte y cosa, y no se meta en otra cosa.
Hermosura de hembra, mil desazones siembra.
Chico hoyo hace el que se muere apenas nace.
Al que le venga el guante que se lo calce.
El que se casa fuera, o la trae o la lleva.
Más caliente que un brasero, la bragueta de un herrero.
Mas pronto cae un hablador, que un cojo.
Ni cabalgues en potro, ni alabes tu mujer a otro.
El beber es caballero, y el comer villano y grosero.