El alma cruelmente herida, perdona pero no olvida.
Arreboles de la tarde, a la mañana sol hace.
Detenerse después de probar un poco algo.
Cerca del rey, cerca del cadalso.
Enfrenta la lengua; considera y rumia las palabras antes de que salgan de la boca.
Duelos me hicieron negra, que yo blanca era.
Cuando vivas entre zorros, zorrea tu un poco.
Buscarle cinco pies al gato.
Si tu dicha callaras, tu vecino no te envidiara.
Marzo trae las hojas y noviembre las despoja.
Si quiere hacer las cosas mal, hazlas deprisa.
Si usted tiene mucho, dé algunas de sus posesiones; si usted tiene poco; dé algo de su corazón.
Aunque la traición place, el traidor se aborrece.
Salvarse por los pelos.
Cielo de Junio, limpio como ninguno.
Bebe y come con tu amigo, pero no trates con él de negocios.
Aire cierzo, cuando llueve, ¡llueve de cierto!.
Más lo quiero para mis dientes que para mis parientes.
Roja barba y mal color, debajo del cielo no le hay peor.
El que siembra espinas que no espere cosechar flores.
De las ciencias y las artes, solo es enemigo el ignorante.
Manos de sastre no ensucian la tela.
A cualquier dolencia, es remedio la paciencia.
Recogemos solo la felicidad que hemos dado a manos llenas, sin pedir nada a cambio
Río cruzado, santo olvidado.
Tiene más carne un huevo frito.
Confesión espontánea, indulgencia plena.
A la madrastra, el nombre le basta.
De cintura para arriba todos santos, y de cintura para abajo todos diablos.
Con jolgorio y veraneando, se va el tiempo volando.
Cuando el dedo señala la luna, el bobo mira el dedo.
Admisión de delito, relevo de prueba.
Al comer y al cagar, prisa no te has de dar.
Al que temprano levanta, nunca le faltan abarcas.
No arrugues si no vas a planchar.
Odia el pecado y compadece al pecador.
Marzo marzuelo, un día malo y otro bueno.
Goza de la alegría que evita que los amigos se avergüencen el uno del otro la mañana siguiente
Para olvidar un querer, tres meses de no ver.
A quien le roba al ladrón, le concede Dios perdón.
Todo tiene su precio, pero hay precios que no merece la pena pagar.
La crítica debería de ser como la piedra de afilar, que aguza sin cortar.
Mal piensa el que piensa que otro no piensa.
A lo que no tiene remedio, oídos sordos.
Buscar aguja en un pajar, es naufragar.
El nuevo paga novicial.
No hay mejor pariente que el amigo presente.
Carrera de caballo y parada de borrico.
Dinero sin caridad, es pobreza de verdad.
A la corta o a la larga cae el burro con la carga.