Bueno es dar, y sin embargo, no conviene ser muy largo.
No te fíes de mujer, ni de mula de alquiler.
Como es la mujer, así es la casa.
El melón y la mujer, difíciles son de entender.
Amigo del buen tiempo mudase con el viento.
Entre casados, valor, que ya aguantarse es amor.
Un yerro, padre es de ciento.
Cada puta hile y devane y el rufián que aspe.
A barba muerta, obligación cubierta.
De hombres leales, están llenos los hospitales.
Adonde quiera que fueres, ten de tu parte a las mujeres.
Barba bien bañada, medio rapada.
El que afloja tiene de indio.
Guardas bien y no sabes para quien.
La mujer buena, inapreciable prenda.
Hace más el que quiere que el que puede.
No busques a la vez fortuna y mujer.
Juez que de la equidad es amigo, ese quiero yo para mi litigio.
Quien se casa por dinero, no se llama caballero.
El que tiene buba, ése la estruja.
A la mujer y al caballo no hay que prestarlos.
Cabeza grande, talento chico.
Un ruin ido, otro venido.
Buena madera, buen oficial espera.
Te quiero Andrés, por el interés.
A fullero, fullero y medio.
Los hombres serenos, pelean mucho menos.
Marzo marcero, por la mañana rostros de perro, por la tarde valiente mancebo.
Harto desatina quien a los sesenta años no adivina.
Más chulo que un ocho.
Negocian los hombres sabios, disimulando injurias y sufriendo agravios.
Cree solo la mitad de lo que oigas decir de la riqueza y la bondad de un hombre.
A la mujer y al ladrón, quitarles la ocasión.
A la mujer y a la cabra, la cuerda larga.
Errar es humano.
No es tonto el indio, sino quien lo hace compadre.
Amor con casada, solo de pasada.
Guárdeme Dios de perro de liebres, piedra de onda, casa de torres y mujer sabionda.
El que da porque le den, engañado debe ser.
Bueno de asar, duro de pelar.
Tras cornudo, apaleado, y mándale bailar.
Pan de ayer, vino de antaño y carne manida dan al hombre la vida.
Si familia quieres ser por parte de la mujer.
El que tenga hacienda, que la atienda o que la venda.
Para mejor pasar la vida, tener esposa y querida.
A los quince, los que quise; a los veinte, con el que diga la gente; a los treinta, el primero que se presenta.
El que quiere moño bonito, tiene que aguantar jalones.
Adulador, engañador, y al cabo, traidor.
Tres mujeres y un ganso hacen mercado.
Mujer con bozo, beso Sabroso.