A hombre de dos caras, rayo que lo parta.
Es del hombre condición, como del cabrito, o morir muy pequeñito o llegar a ser un cabrón.
Hombre de voz hueca, sesera vacía o seca.
Mejor es el varón prudente, que el fuerte.
Hombre estudioso, vale por cien perezosos.
Hombre entrado en días, las pasiones frías.
Hombre chiquitín, embustero y bailarín.
Para el mozo, moza hermosa. Para la moza, mozo gracioso.
Hombre sin dinero, lobo sin dientes.
A la mujer, el hombre la ha de hacer.
Enero, soy caballero, según lo encuentro, lo llevo.
Hombre de cojón prieto, no teme aprieto.
Hombre sin vicio ninguno, escondido tendrá alguno.
No es macho quien tiene muchas mujeres, macho es el que se aguanta con una sola.
Al hombre valiente, espada corta.
Al hombre mujeriego, mil perdones; al machiego, mil blasones.
El hombre pone y la mujer dispone.
Mas quiero viejo que me regale, que mozo que me mande.
Con hombre egoísta, ni de trato ni de vista.
Hombre mezquino, no pida ayuda a su vecino.
¿De dónde eres, hombre?. De la aldea de mi mujer.
Un hombre sin relación, es un hombre muerto.
Hombre bondadoso, nunca envidioso.
Al hombre honrado, todo lo cuesta caro.
Hombre valiente no muere de viejo.
Hombre viejo no necesita consejo.
Hombría y machismo, no son lo mismo.
Ni hombre que ralla, ni asno que brama.
Sol madrugador y hombre callejero, no los quiero.
Guarda mozo, y hallarás viejo.
Hombre dormido, ni del todo muerto ni del todo vivo.
De quien a la cara no mira, todo hombre discreto desconfía.
Fue el hombre por maduro, y lo pusieron verde.
Cada hombre cuerdo lleva un loco dentro.
A tal señor, tal honor.
De la mujer el consejo apresurado, del hombre el postrero y mesurado.
Hombre chiquitín, alcahuete y saltarín.
Al hombre casado, su mujer lo hace bueno o malo.
De hombres es errar y de bestias porfiar.
Al hombre osado, la fortuna le da la mano.
A hombre jugador y a caballo correlón, ¡ay qué poco les dura el honor!.
El hombre por el traje, la perdiz por su plumaje.
Hombres de noche, muñecos de día.
Hombre de espíritu enclenque, donde nace allí muere.
Mujer sola, rama sin tronco; hombre solo, rama sin hojas.
Hombre prevenido, nunca fue vencido.
Ni asno rebuznador, ni hombre porfiador.
Es hombre honrado el que es todo lo que hay que ser para no morir ahorcado.
Al hombre y al oso, lo feo lo hace hermoso.
Al hombre listo y tunante, no hay quien le eche el pie delante.