Para atrás ni para coger impulso.
Manjares y buenos vinos, no son para los cochinos.
El corazón que ama es siempre joven.
Una mala dádiva dos manos ensucia.
La vejez empieza cuando los recuerdos pesan más que las esperanzas.
Cuando el zorro ora, ten cuidado de tus gansos.
De trigo o de avena, mi casa llena.
El buen traje encubre el mal linaje.
El que en mentira es cogido, cuando dice la verdad no es creído.
Nadie envejece a la mesa.
El más vistoso color, nunca anuncia lo mejor.
Casa vieja de madera, pronto arde entera.
Nada puede dar quien nada tiene.
Con el amor está el temor
Tres pueden decidir de forma satisfactoria si dos están ausentes
En la batalla se conoce al soldado; pero en la Victoria se conoce al caballero.
No es lo mismo estar jodido que estar jodiendo. (Respuesta ante el Senado español de Camilo Jose Cela cuando el presidente del Senado le reprochaba que estaba dormido).
Madre ardida hace la hija tollida.
De cualquier maya sale un ratón.
Por San Andrés, corderillos tres.
A casa de tu vecino a prestar favores y no a pedirlos.
Gasta más el pobre en hilo, que el rico en tela.
A donde fueres haz lo que vieres.
Sin puta y ladrón no hay generación.
Quien a dos amos sirve, siempre termina mal.
No preguntes que el tiempo te lo dirá, que no hay cosa más bonita que el saber sin preguntar.
Lo que a la sombra se urdiese, a la luz del día aparece.
La mejor bendición mejor para que haya una buena cosecha es una calabaza lleno de sudor.
Después de la liebre ida, palos a la cama.
Loca está la oveja que se confiesa con el lobo
En el acto de varar, manda la máquina parar.
El que presta no mejora.
Quien milagros busca, con el diablo se topa.
Pandequeso caliente: quien no lo compre, no lo tiente.
Agua de mañana, o mucha o nada.
Burro que gran hambre siente, a todo le mete el diente.
Ya se murió el emprestar, que le mató el malpagar.
Amor con hambre, no dura.
Casamiento y gobierno, destino del cielo.
No muerdas la mano que te da de comer.
Parto largo, y parto malo, hija al cabo.
El que teme a sufrir, sufre de temor.
El necio dispara pronto sus dardos.
El que da pan a perro ajeno, pierde el pan, pierde el perro.
Culpa no tiene quien hace lo que debe.
Veinte con sesenta, o sepultura o cornamenta.
Nunca se pierden los años que se quita una mujer; van a parar siempre a cualquiera de sus amigas.
Esta vida es un camote y el que no la goza es un chayote.
Si cultivas tu talento cuando joven, cuando viejo vendrá tiempo que te alegres con extremo, más si tratas con desprecio tu fortuna, cuando viejo serás necio y enfadoso.
Al cabo de la jornada, no tener nada.