Pereza, llave de pobreza.
El que pestañea pierde.
Quien no da aquello que ama, no recibe lo que ansía
Enero y Febrero hinchan el granero, con su hielo y su aguacero.
Quien se excusa se acusa.
Matar dos pájaros con una piedra.
El corazón de un niño: espera lo que desea.
¡Lo que va de lo vivo a lo pintado!.
Como mi llamamiento es alto, las obligaciones que me incumben también son fuertes, y me temo que en mi gobierno pueda haber deficiencias
El que tiene un vicio, si no se mea en la puerta se mea en el quicio.
Rebuzno de burro, no llega al cielo.
La mujer y la ensalada, sin aderezo no es nada.
Poco dinero, poco sermón.
Noviembre y enero, tiene un tempero.
Quien está presente sigue viviendo; quien se ausenta lo tienen por muerto.
No deje para las diez, lo que pueda hacer después.
Septiembre en fin de mes, el calor vuelve otra vez.
Tapar el pozo después de que el ternero se haya ahogado
Una cuchilla desafilada hará a veces lo que no puede hacer un hacha afilada.
Valiente es el ladrón que lleva una lámpara en su mano.
Ver para creer.
Donde gobierna capitán, no manda marinero.
Oveja que bala, bocado que pierde.
Al hijo de tu vecino límpiale el moco y métele en casa.
A quien gana buscaras, que quien pierde, él volverá.
La arena del desierto es para el viajero fatigado lo mismo que la conversación incesante para el amante del silencio.
Quien a buen árbol se arrima, va un perro y se le mea encima.
Favorece a quien te ayudó y olvida al que se negó.
La envidia es en el ruin lo que en el hierro el orín.
Quien al mal árbol se arrima, mal palo le cae encima.
Esta es la gota que derramo el vaso.
Pastelero a tus pasteles.
Al pobre le faltan muchas cosas; al avaro, todas.
Del agenciosos se hace el caudaloso.
El tono afectuoso cautiva el oido.
Cuando el pastor pierde la oveja, paga con la pelleja.
Beneficio recibido, dase muy luego al olvido.
La mucha alegría y la mucha tristeza, muerte acarrean.
Quien bien hace a su enemigo, a Dios tendrá por amigo.
Ir de bien en mejor, no hay cosa mejor.
Cuando el trago hace cosquillas, afloja lengua y rodillas.
El que nace postrero, llora primero.
Secreto bien guardado, pliego lacrado y sellado.
Al niño que llora le dan pecho.
Come para vivir, pero no vivas para comer.
El juez perverso, condena a la paloma y libra al cuervo.
Camino robado, al otro día, sin gente.
Si el trabajo enorgullece, recuerda que el orgullo es pecado.
El mucho saber hace sabios, pero no dichosos.
Ser más bueno que el pan.