Dad al diablo la puerta que con cualquier llave está abierta.
Lo que se da no se quita.
Dineros en manga, tanto vino como agua.
Sabios conocí; sabios para los otros y necios para mí.
Bendita sea la herramienta; que pesa, pero alimenta.
Quémese la casa sin que se vea el humo.
Barco grande, ande o no ande.
Castígame mi madre, y yo trómposelas.
Quien compra lo que no debe, vende lo que duele.
Del harto al ayuno, no hay duelo ninguno.
La carne sobre el hueso relumbra como un espejo.
Cuando dos pleitean, un tercero se aprovecha.
Más vale media mierda que mierda entera.
Don Din nunca parece ruin.
Una liebre con dos galgos se avasalla, y si se va que se vaya.
Dádiva forzada no merece gracias.
Cuarenta es la vejez de la juventud y cincuenta es la juventud de la vejez.
No seas hornera si la cabeza tienes de cera.
No paramos de divertirnos porque estemos viejos. Estamos viejos porque paramos de divertirnos.
Aquel que ha contemplado la belleza se vuelve bello para siempre.
Aceite, hierro y sal, mercaduría real.
El hable es plata, el silencio es oro.
Quien fue primero, la gallina o el huevo.
El amigo se preocupa de tu cabeza, el enemigo de tus pies
Una huésped llega con diez bendiciones, come una y deja nueve.
Cuando hay sospechas, haya cautela.
El buen instrumento saca maestro.
Digo y redigo que la breva no es higo.
Mejor es el pan cuando el corazón está dichoso, que riquezas con pesadumbre.
Quien no tiene rentas, que no lleve cuentas.
Quien se fía de un lobo, entre sus dientes muere.
Es por bondad de corazón por lo que el cangrejo rechazó que Dios le fabricara una cabeza.
Caballo chiquito, siempre es potrito.
Muerte no venga que achaques no tenga.
Allí haz a tu hijo heredero, donde anda la niebla en el mes de enero.
Dar limosna con tambor, no agradece Nuestro Señor.
Más trazas inventa en cinco minutos una mujer, que el Diablo en un mes.
Que con su pan se lo coman.
Amor nuevo, olvida el primero.
Sol que mucho pica, o llueve o graniza.
La mula con mataduras, de lejos ve venir las urracas.
Lo que más se quiere, presto se pierde.
Se defiende más que un gato boca arriba.
Por un mal chiste, un buen amigo perdiste.
Quien en una piedra dos veces tropieza, justo es que se rompa la cabeza.
La práctica hace al maestro.
No da un tajo ni en defensa propia.
Un niño sin padre es como una casa sin techo.
Quien administra hacienda ajena, no se acuesta sin cena.
Cuenta y razón conserva amistad.